California. Un juez militar recomendó que no se imponga sentencia alguna de prisión a un infante de marina que se declaró culpable de incumplir sus deberes en forma negligente durante un ataque en que su escuadrón mató a 24 iraquíes desarmados luego que una bomba mató a un compañero en el poblado de Haditha, en el 2005.

La decisión tomada por el juez en el Campamento Pendleton, en California, se entregará ahora al comandante del Mando Central de las Fuerzas de los Cuerpos de Infantes de Marina para su aprobación.

El sargento Frank Wuterich presentó su declaración el lunes, como parte de un acuerdo que cerró el caso que se le seguía por homicidio involuntario.

El ataque en Haditha figura entre los momentos definitorios de la guerra y dañó aún más la reputación de Estados Unidos, tras la divulgación de fotos en que se mostraban abusos a prisioneros por parte de soldados norteamericanos en la cárcel de Abu Ghraib.

Otros siete infantes de marina acusados inicialmente fueron exonerados o vieron desechados sus casos.