Beirut. El jefe de la Misión de Observadores de las Naciones Unidas en Siria, el mayor general Robert Mood, urgió el domingo al presidente Bashar al-Assad y a la oposición del país a dejar de pelear y permitir que el frágil cese al fuego se afiance.

Mood habló después de llegar a la capital siria, Damasco, para hacerse cargo de un equipo de avanzada de 16 observadores de la ONU que tratan de rescatar un plan internacional de paz para poner fin a la revuelta.

Bajo este plan, supuestamente un cese al fuego conduciría a las conversaciones de paz entre Assad y la oposición para llegar a la solución política de un conflicto que ha matado a más de 9,000 personas.

El domingo, por lo menos 25 personas murieron, entre ellas 14 civiles, quienes fallecieron a mano de las tropas del régimen.

Mood expuso que los 300 observadores que la ONU ha autorizado para la misión no pueden resolver todos los problemas en Siria, con lo cual pidió la cooperación de las tropas de Assad y de los rebeldes.

El cese al fuego comenzó a desmoronarse casi tan pronto como entró en vigor el 12 de abril. El régimen ha mantenido sus ataques contra los bastiones de la oposición, mientras que los combatientes rebeldes han siguen emboscando a las fuerzas de seguridad del gobierno.

Pese a la violencia, la tregua sigue gozando del respaldo de la comunidad internacional, en gran medida porque consideran al plan como la última oportunidad para evitar que el país caiga en una guerra civil.