Beirut. El gobierno sirio y los rebeldes en contra de los que lucha llevaron a cabo un intercambio masivo de prisioneros, con la liberación de 2,130 presos, en su mayoría sirios, por parte del gobierno a cambio de 48 iraníes que habían sido capturados por las fuerzas rebeldes.

También hubo algunos turcos en el grupo liberado por el gobierno.

El canje parecía ser el más grande hasta ahora en el conflicto de casi dos años, que, según estimados de las Naciones Unidas, ha dejado más de 60,000 muertos. El acuerdo fue negociado por los gobiernos de Qatar y Turquía, y un grupo humanitario turco que ha ayudado en intercambios anteriores facilitó la liberación de los prisioneros.

Los críticos del asediado presidente sirio Bashar al-Assad expusieron que el desigual trato pone de relieve lo mucho que está influido por Irán, uno de los últimos aliados restantes del gobierno sirio. Destacaron que Al-Assad no insistió en la liberación de cualquiera de los cientos de soldados sirios que han sido capturados por los rebeldes y se centró en cambio en los prisioneros iraníes.

Al-Assad demostró que es un títere iraní porque accedió a liberar a más de 2,000 a cambio de 48 iraníes. No se ­preocupó por los oficiales sirios que también tenemos detenidos , indicó Louay Moqdad, portavoz del Ejército Libre de Siria.

Moqdad expuso que decenas de mujeres y niños se encontraban entre los prisioneros liberados por el gobierno.

En una conferencia de prensa en Damasco después de que los rehenes fueron liberados, el embajador iraní en Siria, Mohammad Reza Sheibani, reconoció el alto precio que el gobierno sirio había pagado para cerrar el trato.

A pesar de que las condiciones propuestas por los secuestradores eran muy difíciles, los esfuerzos de Siria condujeron al éxito de las conversaciones y a la liberación de los ciudadanos iraníes , manifestó, de acuerdo con Fars News, una agencia noticiosa semioficial iraní.