La primera ministra británica, Theresa May, y el presidente francés, Emmanuel Macron, afrontaron este lunes las críticas de la oposición por una operación militar contra Siria que no despertaba unanimidad.

May compareció ante los diputados para explicarles su posición, en un país todavía marcado por la desastrosa invasión de Irak en el 2003 y su posterior ocupación, que se saldó con la muerte de 179 soldados británicos y mancilló el legado del entonces primer ministro, el laborista Tony Blair.

“No recibimos órdenes de Estados Unidos. Permítanme ser absolutamente clara: hemos actuado porque era de interés nacional hacerlo”, dijo a los diputados.

“Porque no podemos permitir que se normalice el uso de armas químicas, ni en Siria, ni en las calles del Reino Unido”, añadió, aludiendo al atentado del 4 de marzo contra un exespía ruso y su hija en la ciudad inglesa de Salisbury (sudoeste), del que Londres acusa a Rusia.

“La velocidad con la que actuamos era esencial” para el éxito de la operación, dijo May, explicando por qué no consultó al Parlamento, que se encontraba la semana pasada en su receso primaveral.

Se ignora todavía si el debate concluirá con una votación, que sería puramente simbólica, dado que los ataques se iniciaron y concluyeron la madrugada del sábado.

le pen y Mélenchon

La Asamblea Nacional francesa empezó a debatir la operación militar.

“Nuestra respuesta estaba ampliamente justificada en sus causas. En sus modalidades, fue cuidadosamente proporcionada”, dijo el primer ministro francés, Edouard Philippe.

La oposición, tanto la agrupación de Marie Le Pen como Jean-Luc Mélenchon criticaron a Macron por no tener pruebas sobre la autoría del ataque químico.

La confianza entre Rusia y la OPAQ rota

Los investigadores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), en Siria desde el sábado, no han podido acceder a la ciudad de Duma por “problemas de seguridad” y se espera que lleguen mañana para investigar sobre el presunto ataque químico, informó la Embajada rusa.

Estados Unidos dijo que sospecha que Rusia pudo haber visitado el lugar de un presunto ataque químico en Duma y habría “falsificado” las pruebas, declaró el embajador estadounidense ante la OPAQ.

Ahmet Uzumcu, director de la OPAQ, “ha declarado que el régimen sirio había ofrecido 22 testigos a los investigadores”, comentó Peter Wilson, embajador británico en Holanda.