Duma. LUEGO DE meses de espera iniciaron las primeras evacuaciones médicas desde la Guta Oriental, región sitiada desde el 2013 por las tropas del régimen sirio de Bashar al Asad, cuatro pacientes en estado crítico, entre ellos tres niños, pudieron ser ingresados a hospitales de Damasco, no obstante, la cifra aún está alejada de los centenares de enfermos que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha pedido evacuar de este enclave rebelde cercano a Damasco que vive una grave crisis humanitaria.

La Guta Oriental sufre una grave escasez de alimentos y medicamentos, lo que llevó a la ONU a dar la voz de alarma en varias ocasiones. En las próximas horas un total de 29 personas serán evacuadas.

Sin embargo, estas cifras están lejos de las evacuaciones de casi 500 enfermos graves que ha pedido Naciones Unidas. Debido a los retrasos y bloqueos de esta medida, 16 personas han muerto desde noviembre.

Para realizar las evacuaciones médicas o para la llegada de ayuda humanitaria destinada a los 400,000 habitantes de Guta, entre ellos unos 130,000 menores, se necesita la autorización del régimen.

El régimen de Al Assad permitió las evacuaciones por razones médicas de Guta Oriental hacia Bagdad tras ser presionado por las Naciones Unidas, que alertaban sobre el riesgo que corría la vida de unos 500 enfermos, entre ellos 130 niños.

Así, se llegó a un acuerdo con el poder de Damasco, anunció el grupo rebelde de Guta, Jaish al Islam, que prevé a cambio la liberación de soldados y civiles, “prisioneros” durante los combates con insurgentes y yihadistas.

“Aceptamos la salida de numerosos prisioneros (...) a cambio de la evacuación de los casos humanitarios más urgentes”, precisó el movimiento rebelde en un comunicado.

bastión rebelde

Último bastión de la rebelión cerca de Damasco, Guta es una de las cuatro zonas de distensión definidas en mayo por Rusia e Irán, aliados del régimen, y Turquía, que apoya a los rebeldes, con el objetivo de intentar alcanzar una tregua que allane el camino para poner fin a un conflicto que dejó desde el 2011 al menos 340,000 muertos.

A pesar del acuerdo el régimen intensificó desde mediados de noviembre sus ataques contra la región.