BEIRUT.- Siria manifestó el sábado su voluntad de participar en "consultas preliminares" con Moscú para restaurar el próximo año las negociaciones de paz destinadas a terminar con la guerra civil, pero la oposición apoyada por Occidente rechazó la iniciativa.

Dos rondas de conversaciones de paz realizadas este año en Ginebra no lograron detener un conflicto que ha causado la muerte de unas 200.000 personas durante más de tres años de violencia, y hay pocas señales de que los últimos pasos puedan cambiar el panorama.

La televisión estatal siria citó a una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores diciendo que "Siria está dispuesta a participar en las consultas preliminares en Moscú con el fin de satisfacer las aspiraciones de los sirios para encontrar una salida a la crisis".

Sin embargo, hay muchos obstáculos para la paz. El grupo insurgente más poderoso, el Estado Islámico, controla la tercera parte de Siria, pero no ha sido parte de ninguna iniciativa para poner fin a los combates.

Otras facciones rebeldes, en tanto, no están unificadas.

La oposición también sospechosa de los planes dirigidos por Rusia, que ha respaldado con armas al presidente Bashar al-Assad.

La agencia de noticias estatal siria SANA dijo el sábado que las conversaciones de Moscú debiesen hacer hincapié en la continua lucha contra el "terrorismo", el término que utiliza para señalar a la oposición armada.

Los miembros del Gobierno de Assad dicen que la oposición en el exilio no es representativa de los sirios y en su lugar aseguran que el pequeño grupo de figuras de oposición que vive en Damasco, y que es menos crítica con el presidente, debiese representar a la oposición.

La guerra civil siria comenzó cuando las fuerzas de Assad reprimieron unas protestas pacíficas a favor de la democracia en 2011.