Beirut. Desafiando una estricta reprimenda del presidente Barack Obama, fuerzas del gobierno sirio abrieron fuego contra manifestantes tras las oraciones del fin de semana, dejando al menos 32 muertos como evidencia de que el régimen del presidente Bashar al-Assad no tiene ninguna intención de aflojar la represión militar.

La balacera contra gente inerme ocurrió un día después de que Obama advirtió a Assad que debía instrumentar una transición hacia la democracia o hacerse a un lado , evidenciando que es la primera vez que un mandatario de Estados Unidos pide públicamente al régimen sirio que modifique su comportamiento.

El más reciente ataque ilustra la escasa influencia que tiene Estados Unidos sobre Siria, un país con el que ha tenido vínculos más bien distantes durante años y cuyos líderes no parecen estar de ánimo de retractarse de una campaña brutal para suprimir las protestas por la fuerza.

Por su parte, los manifestantes también muestran una renovada determinación de enfrentar balas y tanques del gobierno para llevar su causa a las calles, por lo que el país está enfrascado en un sangriento estancamiento, que muchos habitantes temen que conducirá a más violencia.

Muchos activistas sirios afirmaron que ya es demasiado tarde para que Assad cambie de rumbo y ofrezca reformas a una población que ha soportado semanas de derramamiento de sangre y ya perdió la confianza en su gobierno.

El régimen ha demostrado que apuesta a una estrategia de violencia para aplastar a la oposición , lamentó Tazan Zeitouneh, un abogado de derechos humanos que actualmente se encuentra escondido en Damasco.

Todo lo que ha ocurrido hasta ahora muestra que la estrategia ha fracasado , manifestó Zeitouneh.

Las protestas del viernes y sábado pasados parecían estar fortalecidas por señales de una mayor presión internacional contra el régimen sirio, que hasta hace poco había recibido escasas condenas contra su represión.

Las manifestaciones que se reportaron el fin de semana en docenas de poblaciones de todo el país, algunas se llevaron a cabo en sitios donde el gobierno se ha mostrado más violento en sus ataques, lo cual fue un reflejo de la resistencia y determinación por parte de los opositores.

A pesar de las fuertes críticas del presidente estadounidense al régimen de Bashar al-Assad y el hecho de que por primera vez mencionó al líder por su nombre, los manifestantes se mostraron decepcionados de que Barank Obama no exigió la renuncia del Mandatario sirio.