DAMASCO.- Al menos seis personas perdieron la vida este sábado en la ciudad costera de Banias (noroeste), uno de los focos de la protesta en Siria, tomada por el ejército, mientras la oposición propuso la celebración de elecciones libres en seis meses para poner fin a la crisis.

Cuatro mujeres que pedían la liberación de detenidos a la entrada de la ciudad perdieron la vida por los disparos de las fuerzas del orden, según un militante de derechos humanos. Inicialmente, se había informado de tres manifestantes muertas.

Asimismo, otras dos personas perdieron la vida, según un responsable del Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

El ejército abrió fuego al final del día en varios barrios de la ciudad, según militantes de derechos humanos. Se trata de los barrios de la Cornisa, en la entrada sur, en el zoco y en los puentes de Marqb y Ras el Nabee.

"Hay dos muertos y varios heridos por bala, pero no se sabe quiénes son los autores", declaró a la AFP un responsable del mencionado Observatorio.

Los servicios de seguridad, con ayuda del ejército, procedían a detener a gente, según dichas fuentes, que aseguraron que había francotiradores apostados en edificios.

Según estos militantes, carros del ejército penetraron en la madrugada del sábado en Banias, una ciudad de 40.000 habitantes en la costa mediterránea, donde las comunicaciones y la electricidad quedaron cortadas. Asimismo, navíos de la armada patrullaban las costas de los barrios sureños, mientras el pueblo vecino de Baida estaba rodeado por carros de combate.

En la tarde, soldados entraron en el barrio de Ras al Ein, donde desde los minaretes de las mezquitas se lanzaban llamamientos a la yihad (guerra santa), según testigos.

Una fuente militar había afirmado con anterioridad que "unidades del ejército y fuerzas de seguridad persiguieron hoy (sábado) a miembros de los grupos terroristas en Banias (noroeste) y en los alrededores de Deraa (sur) para restablecer la seguridad y la estabilidad", afirmó una fuente militar.

Soldados y policías "detuvieron a personas buscadas y se incautaron de armas que estos grupos utilizaron para agredir al ejército y a los ciudadanos", agregó el ejército.

Desde el inicio de esta revuelta sin precedentes a mediados de marzo, el régimen culpa a grupos "criminales" o "terroristas" de la violencia que sacude al país.

Al mismo tiempo, al día siguiente de la sangrienta represión que dejó al menos 26 muertos en todo el país, la oposición propuso por primera vez la celebración de elecciones "libres" en seis meses, para poner fin a las protestas.

"La solución es sencilla: deje de disparar a los manifestantes, deje que se desarrollen las manifestaciones pacíficas, descuelgue todas sus fotos y las de su padre, libere a todos los detenidos políticos, instaure un diálogo nacional, autorice el pluralismo político y organice elecciones libres y democráticas en seis meses", dice el texto del grupo "Revolución siria 2011".

En respuesta a la represión del régimen de Bashar al Asad, la Unión Europea decidió sancionar a 13 miembros de la cúpula gobernante pero no al presidente, por el momento, según fuentes diplomáticas.

La Casa Blanca, en una de sus reacciones más furibundas, advirtió al régimen contra "nuevas medidas" si no ponía fin a la represión "brutal" de los manifestantes.

Amnistía Internacional estima que la violencia, que "empeora cada vez más, los arrestos masivos y los malos tratos infligidos a los detenidos no hacen más que reforzar la determinación de los manifestantes a través del país".

Más de 8.000 personas han sido detenidas o han desaparecido desde mediados de marzo, según ONG sirias.

Desde Facebook se ha convocado una manifestación para pedir la liberación de los detenidos el martes.