Washington. Horas después del tiroteo masivo en El Paso del fin de semana pasado, Dan Stein, presidente de la Federación para una Reforma de Inmigración (FAIR, por su sigla en inglés), un organismo que apoya la disminución del número de inmigrantes en Estados Unidos, escribió un tuit en nombre de la organización, calificando a la matanza como trágica, e instando a los estadounidenses a “unirse contra el odio sin sentido y los impulsos destructivos”.

La decisión de Stein de emitir rápidamente una declaración condenando la masacre de El Paso (el grupo no hizo comentarios sobre el otro tiroteo masivo del fin de semana, en Dayton, Ohio) refleja una sensación de alarma entre los miembros de la FAIR.

Relegadas durante mucho tiempo en los debates sobre migración, estas organizaciones se han vuelto el centro de atención bajo el presidente Trump. Ayudan a proporcionar un marco ideológico en su agenda de inmigración. Una línea dura que los defensores de los derechos de los inmigrantes las ha calificado como xenófobas y racistas.

En una entrevista, Stein negó cualquier conexión entre la ideología de la FAIR con el presunto autor. Inclusive sembró dudas sobre la autoría del manifiesto que se le atribuye a Patrick Crusius.

“Cualquier loco podría copiar párrafos de muchos lugares diferentes”, dijo Stein. Sugirió que el sospechoso se encuentra enfermo de la mente y criticó a los demócratas por tratar de explotar la tragedia para obtener ganancias políticas.

“El presunto manifiesto fue obtenido por personas desesperadas por el atractivo que representa para los demócratas en su carrera presidencial. Incluso explotaron el manifiesto antes de que la sangre fuera limpiada”, dijo.

“Avivando las llamas de la supremacía blanca”

Desde el tiroteo en El Paso, los demócratas han intensificado su condena a Trump, alegando, en palabras del exvicepresidente Joe Biden, que había “avivado las llamas de la supremacía blanca”.

En las semanas previas al ataque, Trump emitió tuits racistas pidiendo a cuatro congresistas demócratas regresar a sus países extranjeros, a pesar de que son estadounidenses; menospreció al representante Elijah E. Cummings (demócrata), que es negro, y calificó a su distrito en Baltimore como repugnante, desordenado e infestado de ratas y roedores.