Caracas, Ven. El presidente Nicolás Maduro se enfrenta la presión de los opositores que han decidido no dejar de marchar por todo el país y también busca no perder el apoyo militar.

Con toda la presión de la sociedad, Maduro no parece ceder a ninguna de las peticiones de la Mesa de Unidad Democrática (agrupación en que la que se aglutina la oposición).

El presidente venezolano dijo que su proyecto socialista no se va a rendir jamás ante sus opositores.

La derecha (la oposición) trancó el juego, pero necesito que maduremos colectivamente , dijo Maduro durante su programa dominical de radio y televisión. Vamos a dar pasos firmes en las próximas horas para activar un desencadenante que nos permita recuperar la paz, y tomar con la misma fuerza de siempre el camino original de esta Patria .

Consciente de la historia de las rebeliones militares de Venezuela, Maduro ha trabajado para asegurar la lealtad de los comandantes, concediéndoles funciones y beneficios importantes, reflejados en dos variables: poder y dinero.

Pero con fisuras emergentes en su gobierno, y la economía de cráteres, la oposición ve una oportunidad para aplicar presión sobre el acosado presidente a través de una institución crucial para su supervivencia.

El líder de la Legislatura controlada por la oposición, Julio Borges, ha pedido a las fuerzas armadas en repetidas declaraciones en las últimas semanas romper su silencio . Borges insiste en que Maduro ha secuestrado a la institución militar, perjudicándola en su prestigio y haciéndola cómplice de la corrupción del gobierno y de violaciones de los derechos humanos.

De blanco y en silencio

Decenas de miles de opositores vestidos con camisetas blancas lograron el sábado atravesar Caracas de este a oeste en una jornada que fue considerada como una hazaña, debido a que terminó sin violencia, luego de tres semanas de protestas contra el gobierno.

Al grito de ¡sí pudimos! y cantando el himno nacional, miles de manifestantes celebraron como una gran victoria el cruce de la ciudad y el arribo al destino final de la marcha silenciosa en la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana, mientras centenares de habitantes de la zona los recibían con aplausos y agitando banderas del país.

Siento una gran satisfacción al pasar por primera vez del este al oeste porque demuestra que el pueblo unido nunca será vencido... Esto nos llena de más fuerza, de más fortaleza, de más fe y de más ganas de seguir adelante , afirmó Yoel Guerrero, un comerciante de 45 años, al celebrar entre saltos su entrada al municipio de Caracas.

Henrique Capriles y Lilian Tintori, pocas veces juntos, marcharon del brazo y codo a codo, mostrando que la oposición se ha curado de fisuras.

Las protestas han dejado 21 muertos y centenares de heridos y detenidos, de acuerdo con cifras oficiales. Maduro dice que convocará elecciones, pocos le creen.