Beirut. La cifra de muertos a raíz de tres explosiones en un suburbio de la capital Damasco asciende a 45, según el gobierno sirio. Un cibersitio vinculado al grupo extremista Estado Islámico expresó que las explosiones del domingo fueron efectuadas por sus partidarios.

Las explosiones tuvieron lugar en el momento en que un enviado de las Naciones Unidas intentaba iniciar conversaciones de paz indirectas entre delegaciones enviadas a Ginebra por el gobierno sirio y la oposición.

Por otra parte, un funcionario sirio afirmó que el gobierno del presidente Bashar Assad jamás aceptará remover a dos grupos milicianos de una lista de organizaciones terroristas inaceptables en conversaciones de paz.

Ahrar al-Sham y el Ejército del Islam, dos grupos islámicos que luchan para derrocar a Assad, accedieron a participar en las conversaciones de paz patrocinadas por la ONU en Ginebra.

Pero el gobierno sirio y su estrecho aliado Rusia consideran que son grupos terroristas que deberían estar al margen del proceso, junto con Estado Islámico y la filial local de al Qaeda.

Las negociaciones indirectas de paz comenzaron el viernes con un encuentro entre el enviado de la ONU y la delegación del gobierno sirio. La decisión dio algo de esperanza a los esfuerzos de paz en Siria y podría preparar el terreno por primera vez desde 2014.