Washington. El presidente Trump dijo que no está contento con el acuerdo fronterizo logrado por el bipartidismo en el Congreso, destinado a evitar otro cierre del gobierno, pero sugirió que podría sumarse a él para construir su muro fronterizo entre México y Estados Unidos y predijo que no habrá otro cierre parcial de su gobierno.

“¿Soy feliz a primera vista? La respuesta es no, no lo estoy. No estoy feliz”, dijo Trump a los reporteros en la Casa Blanca, después de haberse reunido con su gabinete.

“Le estoy agregando cosas (...) vamos a construir un hermoso muro grande y fuerte”, afirmó .

Trump habló un día después de que los congresistas republicanos y demócratas llegaran a un acuerdo que incluirá una parte del dinero que buscaba para construir su muro.

“No creo que vayas a ver un cierre. No me gustaría ver un cierre”, le respondió Trump a uno de los periodistas.

¡Por fin! ¡Dinero!

El acuerdo bipartidista incluye 1,375 millones de dólares para construir 88 kilómetros a lo largo de la frontera, menos de los 5,700 millones que Trump quería para levantar el muro a lo largo de 321 kilómetros.

Trump no dejó claro qué conceptos del acuerdo aprobado por el Congreso podrían modificarse. Una posibilidad es que Trump acepte los fondos que le han destinado para construir el muro y, posteriormente, tome medidas relativas a una acción ejecutiva para conseguir más dinero.

El jefe interino de Personal de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, reveló la semana pasada que ya había identificado 5,700 millones de dólares en otros programas del gobierno que podrían ser reasignados de manera legal para la construcción del muro.

Sin embargo, no reveló el nombre de los programas. En caso de que así ocurra, funcionarios de la Casa Blanca han reconocido que ese escenario provocaría un desafío legal.

El presidente también renovó su amenaza de declarar una emergencia nacional para burlar al Congreso y usar a los militares para construir el muro: “Estoy considerando todo”. Los legisladores de ambos partidos se oponen a una declaración de emergencia nacional. En particular, los republicanos del Senado temen que el presidente se lleve una sorpresa al ver negada su petición.

Mary Small, directora de Políticas de Detention Watch Network, comentó que el “acuerdo aumenta los fondos disponibles para la detención de inmigrantes por aproximadamente 5,000 personas por día, lo que ayuda a aumentar la maquinaria de deportación y aumenta aún más el riesgo que enfrentan las comunidades de inmigrantes en todo el país”.