Londres.- El presidente de la compañía petrolera angloholandesa Shell se sumó el miércoles a otras voces del mundo de la gran empresa y pidió a los escoceses que se queden en el Reino Unido.

En una intervención en la recepción anual de la empresa en Londres, Ben van Beurden explicó que un voto favorable a la independencia en el referéndum del 18 de setiembre crearía una gran incertidumbre en la industria del petróleo del mar del Norte, fuente crucial de riqueza para Escocia y Shell.

Por razones similares, dijo, quiere que los británicos opten por permanecer en la Unión Europea en el referéndum que el gobierno conservador de David Cameron pretende convocar en 2017.

"Estamos acostumbrados a operar en entornos políticos y económicos inciertos. Pero, si podemos elegir, queremos saber lo más exactamente posible cómo serán las condiciones de inversión en 10 o 20 años", explicó.

"Esa es la razón principal por la que somos partidarios de que el Reino Unido mantenga su puesto de siempre en el corazón de la Unión Europea: supone una mayor estabilidad inversora y certeza".

"Por razones similares, nos gustaría ver a Escocia seguir siendo parte del Reino Unido", sentenció Van Beurden, que cifró en más de 1.000 millones de libras (1.670 millones de dólares, 1.210 millones de euros) el dinero que la empresa invierte cada año en el mar del Norte.

Shell se suma así a Standard Life, la multinacional de seguros que tiene su sede en Edimburgo desde hace casi 200 años, que anunció que trasladará parte de sus operaciones a otros sitios si los escoceses optan por la secesión.

También el Royal Bank of Scotland, la entidad nacionalizada durante la última crisis, dijo que la independencia "tendría probablemente un impacto significativo en las calificaciones crediticias de la empresa y también un impacto en el paisaje fiscal, monetario, legal y regulatorio al que el grupo está sujeto".

La reacción de estas grandes empresas se produjo después de que los tres grandes partidos británicos -conservadores, liberaldemócratas y laboristas- coincidieran en que no aceptarán una unión monetaria con Escocia si se separa, como pretendían los independentistas del jefe de gobierno regional Alex Salmond.

Sólo British Airways se ha mostrado conciliador con la posibilidad de la independencia.

"Sería marginalmente positiva porque sospecho que el gobierno escocés suprimiría la tasa al pasajero aéreo, porque reconocen el gran impacto que esa tasa tiene en su economía", dijo Willy Walsh, presidente de IAG -casa matriz de British Airways e Iberia- refiriéndose a un gravamen que el gobierno conservador de Londres aumentó considerablemente.

mac