Washington. El presidente Donald Trump atacó a Facebook, Google y Twitter por sus “sesgos terribles” y por silenciar a sus seguidores durante una “cumbre de redes sociales” organizada por la Casa Blanca, a la que no fueron invitados las empresas de Zuckerberg y Page.

A la llamada White House Social Media Summit, el presidente invitó a militantes conservadores que comparten con él la visión de que las redes sociales discriminan las opiniones conservadores en sus plataformas y que son culpables de una colusión con la izquierda.

“No les permitiremos salirse con la suya mucho más”, agregó Trump, lo que agitó miedos de que la Casa Blanca intente eliminar el marco legal que protege a los servicios en línea y los exonera de responsabilidad sobre contenidos publicados por terceros en sus plataformas.

Legisladores demócratas dijeron que estaban alarmados por la decisión que tomó Trump de invitar sólo a simpatizantes que tienen antecedentes de atacar a los opositores políticos del presidente a través de tuits agresivos, videos engañosos y teorías de conspiración.

“Algunos de ustedes son extraordinarios. La mierda (crap) que piensan es increíble”, dijo Trump.

El presidente elogió a James O’Keefe, el fundador del Proyecto Veritas, que ha lanzado videos muy criticados y muy editados.

“Esto tiene la apariencia no de una cumbre de redes sociales sino de un mitin político y un llamado a la derecha”, dijo el senador demócrata Mark Warner de Virginia.

El Southern Poverty Law Center denunció que el presidente está “llevando a cabo una cumbre de odio en la Casa Blanca”, dijo Heidi Beirich, directora del grupo que se encarga de rastrear el extremismo en línea.

Mientras tanto, Facebook, Google y Twitter declinaron hacer comentarios.