El inesperado sentido de sensatez que marcó el discurso de concesión de Donald Trump en Iowa, el lunes por la noche, empezó a deshilacharse el martes, durante uno de sus discursos en Nueva Hampshire y parece haberse evaporado por completo, teniendo en cuenta lo que tuiteó Trump, el miércoles por la mañana.

Donald Trump acusó a Ted Cruz de fraude en las asambleas partidarias de Iowa y hacia el final de su rabieta contra el triunfo de éste, Trump sugirió que una nueva votación se llevará a cabo.

El magnate de bienes raíces y ahora aspirante a la candidatura presidencial republicana envió mensajes por Twitter protestando que o se celebran nuevas elecciones, o que se anulen esos resultados favorables a Cruz .

Poco antes, también por Twitter, la campaña de Trump había acusado a la campaña de Cruz de regar por correo electrónico el rumor falso en Iowa de que Ben Carson había abandonado la contienda, a fin de atraer a los votantes que favorecen a Carson.

Pero teniendo en cuenta cómo el apoyo de Carson se evaporó a finales del año pasado, no hay ningún indicio de que el correo electrónico hiciera una gran diferencia en su carrera de Iowa. En realidad, le aporto un poco más en su promedio de votación. Pero, aun así, Trump atacó a su principal competidor, Ted Cruz.

Aunque no hay precedente de una nueva celebración de asambleas, y no está claro cómo eso se realizaría. Es probable que el objetivo de Trump no sea buscar en realidad una nueva votación en absoluto, sino simplemente poner en duda la victoria de Cruz.

Después de todo, éste es el tipo que va a hacer de Estados Unidos un supuesto ganador, ya que al parecer, de hacerlo perder, sería culpa de alguien más.

Mientras tanto, otros que ya aceptaron su derrota fueron el senador Rand Paul de Kentucky y el exsenador Rick Santorum de Pennsylvania, al suspender sus candidaturas presidenciales para el 2016, víctimas de una carrera republicana estridente y volátil en la que ambos tuvieron problemas para ganar tracción.

Los dos se unieron al exgobernador de Arkansas, Mike Huckabee, en la decisión de abandonar la carrera esta semana, después de terminar muy por debajo en los caucus de Iowa, que fueron ganados por el senador Ted Cruz, de Texas.

Santorum fue el segundo por detrás de Mitt Romney durante su primera campaña presidencial en el 2012, pero esta vez se enfrentó a la dura competencia dentro del apoyo de los conservadores religiosos que formaban su base de entonces.

Su decisión fue formalmente anunciada por la noche en Fox News Channel, respaldando al senador Marco Rubio como su candidato republicano preferido, llamándolo un joven tremendamente dotado .

Mientras que Rand Paul dijo que ahora se concentrará en una campaña para conseguir la reelección como senador en Kentucky. Nunca obtuvo eco en los votantes más allá del reducido grupo de republicanos de inclinación libertaria que habían apoyado los intentos presidenciales de su padre, Ron Paul.

El senador de la Florida, Marco Rubio, que llegó tercero entre los republicanos en Iowa, afirmó que tratará de persuadir a algunos de los partidarios de Paul que le brinden su apoyo, pese a las profundas diferencias que los dos mantienen en política exterior.

Ambos fueron elegidos al Senado durante el auge del movimiento conservador del Tea Party, en el 2010. Rubio trata de convertirse en la alternativa preferida del núcleo republicano a Trump o Cruz.