Un informe del Senado divulgado el martes sostiene que la suspendida presidenta brasileña Dilma Rousseff violó la Constitución al manipular las cuentas públicas, un paso que pone cada vez más cerca la decisión final sobre su juicio político.

El reporte está previsto que sea aprobado el viernes por la Comisión del Juicio Político y el próximo martes por el pleno del Senado, para llegar así a la fase final de la impugnación en la que los 81 senadores deben alcanzar un veredicto para finales de agosto o los primeros días de septiembre.

El impeachment de la líder izquierdista ha paralizado la política brasileña por siete meses y mantiene al presidente interino, Michel Temer, en un limbo legal que ha obstaculizado sus esfuerzos por sacar a Brasil de la crisis fiscal y de una severa recesión.

De acuerdo con información divulgada por Valor Económico, de la Red Iberoamericana de Prensa Económica, Michel Temer, un ex aliado de Rousseff que luego se convirtió en su principal opositor, urgió a los senadores el lunes a adelantar el calendario y dejar todo listo para que la votación sobre el futuro de la presidenta suspendida para los días 24 o 15 de agosto. Renan Calheiros, presidente del Senado, negó la veracidad de la información, pero aseguró que el proceso de impeachment ciertamente podría terminar este mes.

Rousseff es acusada de alterar las cifras del presupuesto y de utilizar fondos de los bancos estatales para tapar el real estado de la tambaleante economía brasileña mientras buscaba su reelección en el 2014.

Su juicio político marcaría el final de 13 años de liderazgo del Partido de los Trabajadores (PT) y dejaría a la mayor economía de América Latina en las manos de Temer, el vicepresidente conservador de Rousseff.

Se necesitan 54 votos, o dos tercios del Senado, para declarar culpable a Rousseff de violar las leyes presupuestarias. La consultora brasileña ARKO Advice dijo que entre 56 y 60 senadores están hoy en favor de impugnar a la líder izquierdista.