La guardia costera estadounidense afirmó el jueves que British Petroleum logró frenar el escape de hidrocarburos, después de realizar una compleja operación de sellado en el Golfo de México, aunque advirtió que queda por ver si la tubería se estabiliza .

Luego de 16 horas de suspensión de labores el día de ayer, BP retomó en la noche el sellado de la fuga tras comprobar que una gran parte del fluido que estaban inyectado para taponar el crudo se estaba escapando junto con el petróleo.

Han logrado estabilizar el flujo y están bombeando barro dentro. Han detenido la salida de hidrocarburos , declaró el comandante de la Guardia Costera, Thed Allen, a la radio WWL First News.

Allen añadió que es demasiado pronto para declarar el éxito de la operación, inciada el miércoles por tres barcos de BP que bombearon lodo a alta presión en la tubería rota para frenar el flujo de petróleo y gas, antes de sellarla con cemento. Esta operación nunca se había llevado a cabo a 1,500 metros de profundidad.

De 2 a 3 millones de litros diarios de petróleo se escaparon del pozo de BP durante las últimas cinco semanas, según una nueva estimación proporcionada el jueves por un grupo de expertos designado por el gobierno, cifra tres veces superior a lo anunciado hasta la fecha.

Pescadores, propietarios de hoteles y restaurantes, político y residentes a lo largo de la costa están cansados de los fracasos de BP en sus intentos por detener el derrame, que está cubriendo de crudo los marismas de Louisiana y afectando a la flora y la fauna de la zona.

La impotencia de los residentes se ha volcado hacia el presidente estadounidense Barack Obama y su gobierno. Encuestas han indicado que el público desaprueba su manejo de la catástrofe.

El enojo por el derrame indica a Washington, donde la Directora de la Agencia del gobierno que supervisa las perforaciones submarinas renunció el jueves y el presidente Barack Obama reaccionó con el anuncio de varias medidas para enfrentar la catástrofe.