Washington. El presidente Trump reconoció que el demócrata Conor Lamb, aparente ganador de las elecciones especiales de la Cámara de Representantes en Pensilvania, realizó una “carrera bastante inteligente” al ofrecer promesas que sedujeron a republicanos. Trump fue más allá y reveló que para él, la voz de Lamb le sonaba republicana.

A última hora, Lamb tenía una ventaja de 627 votos sobre Saccone luego de que más de 224,000 personas emitieran su voto.

Quien también opinó en el mismo sentido fue Lou Barletta, representante republicano por Pennsylvania, quien intentará postularse al Senado en las próximas elecciones: “A veces no se podía decir si era demócrata o republicano”.

“Lamb hizo una campaña como conservador: contra Pelosi, provida y a favor de las armas”, dijo el representante republicano Jason Lewis.

La realidad es que no necesariamente Lamb tiene rasgos de republicano: estuvo en contra de los recortes en los impuestos, su actitud abortista era muy parecida a la del senador demócrata Tim Kaine, si bien es cierto que simpatiza con el aborto, se opuso a legislar nuevas causales en contra del acto.

“Lamb, con todo su encanto fresco, corrió y ganó como un Trump Democrat, un flashback de las candidaturas de ‘Republican Lite’ en las que los demócratas se especializaron durante los años 90”, advirtió el autor liberal Bob Moser en un ensayo para Rolling Stone.

De confirmarse la derrota del republicano, sería la segunda derrota para Trump. En diciembre pasado Doug Jones perdió su escaño en Alabama, un estado en el que nunca habían sido derrotados los republicanos en las últimos 20 años; ahora en Pennsylvania. Malas noticias, porque en noviembre habrá elecciones intermedias.