Estados Unidos y Corea del Norte celebraron ayer conversaciones nucleares serias y sustantivas en las que luego de seis horas acordaron reunirse nuevamente el viernes, anunció el jefe negociador estadounidense, Glyn Davies.

Las conversaciones, que se llevaron a cabo en la Embajada estadounidense en Beijing, marcan el primer contacto importante entre los dos países desde la muerte del líder Kim Yong Il.

Davies comentó que antes de la reunión con el viceministro del exterior de Corea del Norte, Kim Kye Gwan, estaba interesado en tratar de averiguar lo que el nuevo liderazgo en Corea del Norte está dispuesto a hacer .

Días antes de la muerte de Kim, EU y Corea del Norte se encontraban muy cerca de lograr un gran avance, de acuerdo con funcionarios estadounidenses. Pero la muerte de Kim dejó en suspenso las negociaciones, ya que Corea del Norte se centró en sus apremiantes preocupaciones nacionales: el duelo por su amado líder, impulsar el apoyo para su sucesor, Kim Jong Eun, y calcular si su programa nuclear era una tarjeta de negociación o un pilar de su seguridad durante un período de vulnerabilidad.

Diplomáticos ven las conversaciones, en caso de resultar, como el primer paso de un posible regreso a la mesa de diálogos nucleares entre varias naciones diseñadas para persuadir a Pyongyang de congelar su programa de armas. Sin embargo, el proceso ha estado inactivo desde hace tres años debido a una buena razón: la mayoría piensa que no va a funcionar.