Las firmas BP, Transocean y Halliburton se culparon mutuamente el martes por el derrame de petróleo en el Golfo de México en el Congreso estadounidense, donde sus ejecutivos fueron interrogados por la gigantesca marea negra que amenaza con arruinar el medioambiente y la economía local.

Los colosos de la industria petrolera fueron confrontados en dos audiencias separadas para examinar los hechos del 20 de abril en la plataforma Deepwater Horizon, cuya explosión dejó 11 operarios muertos y provocó uno de las peores derrames de crudo de la historia de Estados Unidos.

British Petroleum (BP), operador de la plataforma en concesión, dijo que el propietario, Transocean, es responsable por la avería de una válvula crucial del equipamiento que no funcionó, lo cual impidió retomar el control del pozo tras la explosión.

Los sistemas están concebidos para resistir un accidente.

Lamentablemente, por razones que aún no comprendemos, en este caso no lo estaban. El mecanismo de Transocean para impedir una explosión no funcionó , dijo Lamar McKay, jefe de la filial estadounidense del grupo británico, BP America.

De su lado, el titular de Transocean, Steven Newman, aseguró que cuestionar esa válvula de 450 toneladas no tiene ningún sentido .

Todos los proyectos de producción de petróleo en el mar son, de principio a fin, responsabilidad de quien los explota , dijo.

Newman también involucró al gigante de servicios petroleros Halliburton, al señalarlo como responsable por el encofrado del cemento que no selló el pozo correctamente.

Un alto funcionario de Halliburton, Tim Probert, afirmó, en sus notas para la audiencia, que los trabajos de albañilería en cemento fueron concluidos 20 horas antes de la explosión y respetando las normas en vigor. En lo que respecta al tapón, no pudo ser instalado antes de la explosión, que se produjo en momentos en que Transocean trabajaba en el pozo, destacó.

Escucho un solo mensaje. Y el mensaje es: no me culpen , deploró exasperado el senador republicano John Barrasso en la audiencia del Comité de Energía y Recursos Naturales. Bien, trasladar las culpas no nos llevará muy lejos .

No obstante, los senadores se mostraron reticentes a ser demasiado duros con una industria tan necesaria para Estados Unidos.