Moscú. Los gobiernos de Moscú y Washington acordaron para celebrar pronto una cumbre entre los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Estados Unidos, Donald Trump.

Luego de una reunión entre Putin con el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, en el Kremlin, el asesor de política exterior ruso, Yuri Ushakov, anunció que la cumbre se llevará a cabo en un tercer país convenido entre ambas partes y que se necesitarán varias semanas para los preparativos. Aunque se espera que hoy se dé a conocer la fecha y el lugar del encuentro, se especula que la cumbre podría celebrarse después de que Trump asista a un encuentro de la OTAN el 11 y 12 de julio en Bruselas. Un alto funcionario estadounidense indicó que la capital de Finlandia, Helsinki, está siendo evaluada como posible sede.

El problema es de Trump

“Desgraciadamente las relaciones ruso-estadounidenses no están en el mejor nivel”, lamentó el presidente ruso, considerando que “en gran parte es el resultado de la dura lucha de política interior en Estados Unidos”.

“Rusia nunca deseó el enfrentamiento”, afirmó, insistiendo en que quiere restablecer “relaciones completas, sobre la base de la igualdad y el respeto recíproco”.

“Espero que podamos, como en las negociaciones con sus colegas, debatir sobre la posibilidad de mejorar la cooperación entre Rusia y Estados Unidos”, respondió John Bolton en Moscú, al ser recibido por el presidente Putin.

“Incluso en el pasado, cuando nuestros países mantenían sus diferencias, nuestros dirigentes y sus consejeros se reunían y pienso que sería benéfico para ambos países, para la estabilidad mundial y el presidente Trump”, añadió Bolton.