El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy acusó al gobierno sirio ayer de planear la destrucción de la ciudad rebelde de Homs y manifestó que las potencias occidentales deben implementar inmediatamente lo que llamó pasillos humanitarios para proteger a las fuerzas rebeldes.

Sarkozy, quien es candidato a la reelección, no aclaró en qué medida Francia estaría dispuesta a la implementación de los corredores de este tipo a través de una intervención militar. Pero en su declaración, en una entrevista de radio, dramatizó la frustración occidental provocada por la interminable violencia en Homs, así como en otras ciudades y aldeas sirias que se han levantado en contra del opresivo régimen del presidente Bashar al-Assad.

El Mandatario francés emitió estas declaraciones al mismo tiempo que la violencia explotaba en Siria, pese a la presencia de un equipo de observadores de las Naciones Unidas (ONU).

Cuatro civiles murieron ayer a manos de las fuerzas de seguridad, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos en Gran Bretaña. El grupo detalló que tres personas fallecieron al norte de Damasco y una más en la ciudad de Deir el-Zour. No fue posible verificar dicho reporte, el cual se basaba sólo en los informes de los rebeldes dentro de Siria.

La última ola de violencia estalló después de que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon -preocupado por el vacilante cese al fuego en Siria-, recomendó que el Consejo de Seguridad aprobara un primer contingente de 300 observadores no armados para vigilar la tregua.

En una carta dirigida al Consejo, Ban Ki-moon propuso que éste estableciera una misión de vigilancia de los cascos azules, respaldada con transporte aéreo y con la autoridad para llevar a cabo investigaciones sin trabas acerca de las posibles violaciones al cese al fuego por el gobierno de Siria o la oposición armada.

En su entrevista, Sarkozy afirmó que el Presidente sirio miente sin escrúpulos y lo comparó con Muammar Gaddafi, el líder libio derrocado el año pasado después de la intervención militar iniciada por Sarkozy y llevada a cabo por Francia, Gran Bretaña, EU y otros aliados de la OTAN.

La violencia en Siria se ha mantenido, aunque a un nivel reducido, a pesar de un plan de paz que incluye un cese al fuego negociado por el ex secretario general de las ONU, Kofi Annan. El plan de Annan incluía el despliegue de un equipo de observadores de la ONU para acabar con el derramamiento de sangre que ha matado a cerca de 9,000 personas en los últimos 13 meses y ha logrado la huida de medio millón de habitantes de sus hogares.