Bogotá. El presidente Juan Manuel Santos urgió a las FARC a cumplir su palabra y liberar a 10 uniformados en su poder.

El mandatario no se refirió a una demanda de los rebeldes de permitir a un grupo de activistas visitar a insurgentes en prisión, previo a las liberaciones.

"En ningún momento se había puesto como una condición algún tipo de acción diferente al cumplimiento del protocolo (de seguridad para las liberaciones) ahora con este comunicado una vez las FARC le mienten a las familias, al país y a la comunidad internacional poniendo una condición que nunca estuvo presente para las entregas de los secuestrados , dijo Santos.

El gobernante habló en Arauca, en el noreste del país y en la frontera con Venezuela, donde en la víspera 11 militares murieron en un ataque atribuido por el Ejército a las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC).

"Yo lo que simplemente quiero decir, y quiero reiterar es que el gobierno ha cumplido y seguiremos cumpliendo, que las FARC cumplan su palabra, que las FARC le cumplan a los familiares, al país y a la comunidad internacional y que libere a la mayor brevedad posibles estos secuestrados", agregó el presidente en el acto transmitido en vivo por la página de internet de la Presidencia.

La jefatura de las FARC aseguró en un comunicado conocido el sábado que estaba lista para iniciar el proceso de liberación, en dos grupos, de 10 uniformados que están en su poder, algunos desde hace 14 años.

"Manifestamos nuestro acuerdo con los ítems del protocolo de seguridad para la entrega. Sólo hace falta que el presidente Juan Manuel Santos permita la visita humanitaria proyectada por Mujeres del Mundo por la Paz a los prisioneros políticos y de guerra en los centros de reclusión del país", agregó el comando rebelde, en un pronunciamiento que fue recibido como una condición previa para la liberación de los militares y policías.

Mujeres del Mundo por la Paz es un grupo de activistas que encabezan nueve mujeres como la ex senadora colombiana Piedad Córdoba, la premio Nobel de Paz guatemalteca Rigoberta Menchú y la senadora uruguaya Lucía Topolansky, entre otras.

La ex senadora colombiana ha dicho que desean visitar a los guerrilleros en prisión para conocer sus condiciones en las cárceles, pero al referirse a esos detenidos como "presos y presas políticos, de guerra y de conciencia", el gobierno rechazó darle una autorización para las visitas y aseguró que en Colombia no existen ese tipo de presos, sino que los insurgentes en las cárceles están por la comisión de delitos como secuestro.