Washington. Nicaragua rechazó la solicitud de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para visitar el país tras las protestas callejeras que dejaron docenas de muertes y heridos el mes pasado.

La Comisión dijo en un comunicado que el gobierno del presidente Daniel Ortega respondió el 1 de mayo a la solicitud de anuencia enviada cinco días antes pidiendo aguardar el avance de los procesos internos.

Protestas de estudiantes contra una reforma de la ley del seguro social provocaron una dura represión del gobierno sandinista de Ortega que dejó al menos 63 muertos, 15 desaparecidos y más de 160 heridos, según datos de organismos de derechos humanos que no han sido ni confirmados ni rechazados por las autoridades.

Ortega retiró la reforma y aceptó abrir un diálogo con diferentes sectores de la sociedad que tendrá a la Iglesia como testigo y garante.

La relatora de la CIDH para Nicaragua, la comisionada chilena Antonia Urrejola, reiteró la solicitud urgente para visitar la nación centroamericana y anunció la instalación de una Sala de Coordinación y Respuesta Oportuna e Integrada con el objeto de dar especial atención a la situación en ese país.

La Comisión expresó su preocupación por la falta de credibilidad que la ciudadanía nicaragüense tiene en la recién creada Comisión de la Verdad y en la conducción de las investigaciones.

El organismo adscrito a la OEA dijo haber recibido acusaciones según las cuales familiares de algunos fallecidos fueron obligados a no presentar denuncias para que les entregaran los cuerpos. Otros reportes dan cuenta de violencia y malos tratos a detenidos, y de agresiones, amenazas y hostigamientos a defensores de derechos humanos.

El nuevo embajador estadounidense ante la OEA, Carlos Trujillo, expresó su expectativa de que el Consejo Permanente aborde cuanto antes los asesinatos.