Caracas. En el interior de un hotel en Oslo, el pasado mayo, los negociadores del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, hicieron una sorprendente oferta: celebrar elecciones presidenciales adelantadas en un plazo que oscilaba entre los 9 y 12 meses.

Entre los líderes de la oposición el escepticismo no aminora, algunos no confían en la palabra de Maduro, y aseguran que solamente intenta parar el aislamiento internacional.

Cuatro personas familiarizadas con las negociaciones entre la oposición y el régimen de Maduro creen que durante las próximas semanas habrá un importante avance esperanzador.

La semana pasada el equipo de Maduro se levantó de la mesa de negociación argumentando su decisión por las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos, sin embargo, aseguró que el retiro es temporal.

La postura de los opositores es que haya elecciones presidenciables libres y observadas por el mundo, a cambio, ofrecen garantías de amnistía y protección a funcionarios del régimen y a militares.

“Ahora estamos negociando, con la mediación de Noruega, garantías respaldadas internacionalmente”, dijo el viernes Juan Guaidó, el líder de la oposición, en una entrevista con The Washington Post. “Eso estaría dentro de cualquier acuerdo”.

Al suponer que las negociaciones llegaran a buen término, la gran incógnita es el destino de Nicolás Maduro.

Las sanciones, la clave

El régimen de Maduro pide a la oposición que las sanciones que Estados Unidos les impuso se les levanten por adelantado como condición para la convocatoria de elecciones; la postura de Estados Unidos es levantar las sanciones pero cuando Maduro deje el poder.

EU ofrece a Maduro garantías para su seguridad en caso de que abandone el poder y se exilie.

“No sabes quién habla por el régimen”, dijo Guaidó. El ministro de Defensa, Vladimir “Padrino dice una cosa, Diosdado Cabello dice otra ... y luego Maduro dice otra”.

A raíz de las nuevas sanciones impuestas por EU, Turquía dejó de ofrecer servicios al Banco Central de Venezuela, y China canceló la semana pasada sus planes de transportar 5 millones de barriles de petróleo venezolano, según Bloomberg News.

Otro obstáculo en las negociaciones es el propio equipo de Maduro, en especial, Diosdado Cabello.