Barcelona. De la reunión tuvieron este jueves el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha surgido un escueto comunicado conjunto en el que ambos coinciden en la existencia de un conflicto sobre el futuro de Cataluña.

El texto expresa que “a pesar de que mantienen diferencias notables sobre su origen, naturaleza o sus vías de resolución, comparten, por encima de todo, su apuesta por un diálogo efectivo que vehicule una propuesta política que cuente con un amplio apoyo en la sociedad catalana”.

En este sentido, las dos partes se emplazan a seguir potenciando “los espacios de diálogo que permitan atender las necesidades de la sociedad y avanzar en una respuesta democrática a las demandas de la ciudadanía de Cataluña, en el marco de la seguridad jurídica”. El texto agrega: “La vía del diálogo requerirá del esfuerzo de todas las instituciones, de los actores políticos y de la ciudadanía. Ambos gobiernos se comprometen a trabajar para hacerlo posible”.

Este encuentro, apenas el segundo entre Sánchez y Torra, después del primero que sostuvieron en julio, ocurrió en la víspera de una reunión del ejecutivo español en la capital catalana, calificada de provocación por activistas independentistas que buscarán entorpecerla con múltiples manifestaciones.

Como señal del compromiso, anunciaron una nueva reunión en enero entre miembros de ambos ejecutivos, para “ver si podemos ir acercando paso a paso las posiciones”, dijo Elsa Artadi, vocera del gobierno catalán.

En una rueda de prensa posterior a la reunión entre Sánchez y Torra, la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, se mostró convencida de que el gobierno socialista puede “ofrecer una solución política a Cataluña, ensanchando el espacio de diálogo entre ambos gobiernos y entre catalanes”. Eso sí, Batet matizó al decir que el diálogo se dará en el marco del autogobierno.