Madrid. Las negociaciones entre el PSOE y la izquierda de Podemos fueron rotas la noche de ayer, debido a que el PSOE filtró el conjunto de peticiones que supuestamente le hizo el partido de Pablo Iglesias. Lo anterior pone en riesgo la investidura de Pedro Sánchez como presidente de España.

Desde que el líder socialista perdiera el martes la primera votación en el Congreso de los Diputados, por falta de apoyo, las dos formaciones abrieron negociaciones a contrarreloj para tratar de lograr un acuerdo común.

El objetivo era cerrar una coalición de gobierno, la primera de izquierdas en España desde 1936, año en que estalló la Guerra Civil. Pero la negociación ha avanzado con bastante dificultad y parecía encallar a escasas horas de la segunda votación, que tendrá lugar hacia las 2 de la tarde.

Como una manera de presión a la izquierda radical, los socialistas divulgaron un documento de trabajo que detalla las exigencias de Podemos, que incluyen una vicepresidencia y cinco ministerios.

“La propuesta se considera inasumible”, indicó una fuente del gobierno. “No hay acuerdo en torno a eso”, refirió.

Planteamiento

La izquierda radical reiteró que sigue buscando un pacto.

“Podemos sigue apostando por un gobierno de coalición, y con ese objetivo lleva intentando pactar con el PSOE desde casi la noche electoral del 28 de abril”, informó.

Y agregó en el mensaje enviado a periodistas: “Podemos no quiere entrar en el gobierno a cualquier precio, queremos competencias para desarrollar políticas sociales en igualdad, trabajo, hacienda y transición ecológica. Y con las ofertas que nos están haciendo no es posible”.

Durante la jornada, el jefe negociador de Podemos, Pablo Echenique, mantuvo una reunión con la vicepresidenta saliente, Carmen Calvo, después de que la izquierda radical denunciara que se le vetaron los llamados ministerios de Estado —Exteriores, Interior, Justicia, Defensa—, además de la presencia de su líder, Pablo Iglesias.

Además de las competencias en áreas sociales, Podemos quiere una vicepresidencia, que podría recaer en Irene Montero, número dos del partido y pareja de Iglesias.