Madrid. El gobierno español indultó el día de ayer 22 de junio, a los nueve líderes separatistas catalanes encarcelados por el intento de secesión de 2017, una decisión arriesgada con la que busca abrir "una nueva etapa" y atajar el "enfrentamiento" en Cataluña.

"Queremos abrir una nueva etapa de diálogo, de reencuentro, y cerrar de una vez por todas la división y el enfrentamiento", proclamó el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, en una declaración posterior al Consejo de Ministros que dio luz verde a los indultos.

Esta decisión "es la mejor para Cataluña, es la mejor para España", señaló Sánchez que, aunque auguró "dificultades en el camino" hacia un entendimiento, cree "que merece mucho la pena intentarlo".

Los nueve indultados, son los ex miembros del gobierno autonómico catalán Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Turull, Josep Rull, Dolors Bassa y Raúl Romeva, la ex presidenta del Parlamento catalán Carme Forcadell, y los líderes sociales Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. Fueron condenados en octubre de 2019 a penas de cárcel de entre 9 y 13 años por su participación en el fracasado intento de independizar a Cataluña de España.

La decisión debe cumplir unos pasos administrativos, y las excarcelaciones podrían materializarse el día de hoy.

Sánchez explicó que los indultos son parciales, ya que se conmuta la pena de cárcel pero no la inhabilitación para ejercer cargos públicos, y están condicionados a que los beneficiados no cometan delitos graves en un plazo de entre tres y seis años, según los casos.

Sánchez había anunciado los indultos el pasado lunes en el Teatro del Liceo de Barcelona, donde en nombre de la "concordia" justificó la medida, criticada tanto por la derecha como por los independentistas.

En un tono duro, el presidente catalán, el separatista Pere Aragonès, aseguró que los nueve condenados saldrán "con las ideas intactas, con la voluntad reforzada de construir una república catalana libre y justa".

En paralelo a este discurso maximalista, Aragonès prometió desplegar todos los esfuerzos "para hacer posible que en esta nueva etapa la negociación sea la base para resolver el conflicto" político.

Crisis entre España y Cataluña

El intento de secesión de 2017 constituyó una de las peores crisis política en España desde el fin de la dictadura de Francisco Franco a fines de los años 1970, y todavía condiciona la política nacional.

Pese a la prohibición de la justicia, el gobierno catalán, presidido entonces por el independentista Carles Puigdemont, organizó el 1 de octubre de 2017 un referéndum de autodeterminación, marcado por escenas de violencia policial.

Pablo Casado, líder del Partido Popular (PP) criticó la medida tomada por el presidente Sánchez, la consideró ilegítima, pese a que lo contempla la Constitución, y además, señaló que el presidente considera “idiotas” a los españoles, en delcaraciones a la radio Onda Cero.

El PP y Vox aprovecharán la medida para desgastar al presidente Sánchez.