Italia. Matteo Salvini, el ministro del interior de Italia, pulió sus credenciales antiinmigrantes al desafiar una orden judicial que permitía la entrada de inmigrantes a Italia a través de un barco.

El líder del partido de la Liga (extrema derecha) y viceprimer ministro informó el miércoles por la noche que emitió una nueva directiva con la que bloquea el barco de rescate español Open Arms, después de que un tribunal revocara su decisión inicial de mantener el barco fuera de Italia. A medida que avanza la lucha legal, el barco, que transporta a 147 migrantes, se encuentra a unos cientos de metros del puerto, cerca de la isla de Lampedusa, y es escoltado por dos buques de la armada, informó el periódico La Repubblica.

El desafío de Salvini también intensificó el conflicto con el Movimiento Cinco Estrellas, el cual  ha gobernado en una coalición incómoda con la Liga por poco más de un año.

Seis países de la Unión Europea ya se habían puesto de acuerdo para aceptar entre todos a los inmigrantes: España, Portugal, Francia, Alemania, Rumania y Luxemburgo.

Los inmigrantes llevan 14 días varados sin poder tocar tierra.

Italia tendría que encargarse sólo del desembarco pero ni así quiso Salvini.

El entorno creado por Salvini le sirve como campaña pues intenta que el presidente convoque nuevas elecciones. Su enorme popularidad lo llevaría a conseguir una victoria.