Sanaa, Yemen. Los ataques de los rebeldes y el ejército de Yemen en dos provincias dejaron decenas de muertos ayer, mientras el presidente Ali Abdullah Saleh se encuentra grave tras el ataque que recibió la semana pasada.

Un funcionario del gobierno de Estados Unidos, dijo que Saleh, quien dejó Yemen el domingo para buscar atención médica en Arabia Saudita tiene importantes lesiones por heridas de metralla .

Su estado es grave, y probable le tome un tiempo para recuperarse completamente , dijo el funcionario. Saleh tiene quemaduras en el 40% de su cuerpo y sufrió lesiones con esquirlas de madera astillada por el ataque con cohetes contra su palacio, afirmó el funcionario.

Por la gravedad de las lesiones de Saleh, -si los informes son exactos-, no volverá a Yemen en el corto plazo, y ciertamente no en los próximos días.

Un prolongado retraso permitiría a Estados Unidos y Arabia Saudita más tiempo para convencer a Saleh a permanecer en el exilio. En Yemen, podría cambiar la dinámica del poder, convenciendo a los seguidores de Saleh, en especial a sus aliados en las fuerzas de seguridad, que su estado de casi 33 años finalmente ha llegado a su fin.

La decisión podría allanar el camino para la creación de una unidad de transición de Consejo Presidencial para dirigir el país hasta unas nuevas elecciones. Pero los partidarios de Saleh desecharon los informes de su condición y los calificaron como exagerados.

En la provincia de Abyan, un bastión de la rama de Al Qaeda en Yemen, atacaron un puesto del ejército el lunes, dejando nueve soldados muertos, informó la AP. El Ministerio de Defensa de Yemen confirmó que el ejército mató a 30 presuntos milicianos de al-Qaeda durante los enfrentamientos, entre ellos un dirigente provincial.