Ciudad de México. La subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Martha Delgado, negó que haya incurrido en un mal manejo de las dosis de la vacuna contra el Covid-19 desarrolladas por la farmaceútica china CanSino Bio, que se han utilizado para la Fase III en México.

El domingo pasado trascendió la publicación en Twitter de un oficio de la Subsecretaría de Fiscalización y Combate a la Corrupción de la Secretaría de la Función Pública (SFP) enviado el 18 de diciembre al Órgano Interno de Control de la SRE en el cual pide investigar una denuncia, realizada por correo el 5 de diciembre a la SFP, por una supuesta vacunación clandestina que se ha realizado a personal de la cancillería desde noviembre bajo el supuesto de ”voluntariado del ensayo clínico” en las oficinas de la organización Epic-Cro Research.

Además, se acusó a Martha Delgado y a su ex colaborador cercano y ex director general de Vinculación con Organizaciones de la Sociedad Civil, Javier Jileta, de incurrir en cohecho y abusar de sus funciones por dar acceso a funcionarios públicos a las dosis de la vacuna china, la cual no ha sido aún autorizada en México por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Un día después de los señalamientos, la subsecretaria Delgado aseguró desde su cuenta de Twitter que la cancillería se ha limitado a hacer las negociaciones multilaterales y bilaterales para la adquisición de vacunas y reiteró que una vez que las dosis tocan suelo mexicano ya sea para su aplicación o para ensayos clínicos la dependencia liderada por Marcelo Ebrard no tiene injerencia en su manejo.

“Pido que se realicen las investigaciones necesarias para poder esclarecer las acusaciones realizadas y transparentar el manejo de las vacunas CanSino Bio que se utilizan para la realización de su Fase III en México, en total apego a la transparencia y para la tranquilidad de la ciudadanía”, expresó.

SRE responde la SFP

En una nota informativa la cancillería detalló que ya dio respuesta a la SFP, rechazando cualquier actividad que estuviera más allá de las definidas por el marco legal que rige las atribuciones de la dependencia.

Recordó que desde principios de noviembre dicha farmacéutica lanzó una convocatoria pública para reclutar en el país a hasta 15,000 voluntarios adultos, a fin de probar su vacuna candidata contra el Covid-19.

“Derivado de esta convocatoria, empleados de distintas dependencias de la administración pública federal —entre ellas la Secretaría de Relaciones Exteriores— de diferentes áreas y de todos los niveles, se inscribieron como voluntarios en el referido estudio clínico que, como se ha dicho, estaba abierto públicamente para cualquier persona interesada”, puntualizó.

Agregó que en el caso de este estudio clínico, la mitad de los voluntarios reciben la vacuna candidata y la otra mitad reciben un placebo. Los datos de los voluntarios son confidenciales y no saben si recibieron una vacuna candidata o un placebo hasta la culminación del estudio. ”Como han explicado las autoridades de salud de nuestro país, los estudios clínicos de fase III no sustituyen en modo alguno o pueden considerarse como parte de una campaña de vacunación”, concluyó.

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