Luego de 25 años de la desaparición de la Unión Soviética, Rusia continúa pagando sus deudas en una apuesta por mejorar su propia imagen crediticia.

Para fines de este año se espera el pago de 125.2 millones de dólares a Bosnia y Herzegovina, que formaban parte de la también desintegrada Yugoslavia, y en tal carácter pudieron reclamar adeudos pendientes.

Esa suma se agregará a diversos montos ya cubiertos por la actual Rusia a China, República Checa, Finlandia, Francia y el Club de París, señaló un despacho de Sputnik news.

Al momento de la desaparición de la URSS, la serie de repúblicas que la conformaban y que se volvieron soberanas aceptaron asumir de manera compartida las deudas soviéticas.

A Rusia correspondía 61.34% del total, unos 96,000 millones de dólares, y el resto tocó a los nuevos países en forma proporcional.

Empero, luego de dos años, las ex repúblicas soviéticas renunciaron a su compromiso ante la serie de problemas económicos propios. Rusia, en consecuencia, aceptó asumir todo el débito y a cambio recibiría todos los activos soviéticos que hubiera en cada una de los exmiembros de la URSS.

Serguéi Jestánov, consejero de la compañía rusa Open Broker, explicó que el peso de esas deudas no es significativo pero sí mejora la imagen rusa, lo que en el futuro permitirá mejorar las condiciones en que Moscú suscriba créditos.

Rusia también condonó deudas que con la URSS tenían países de Africa y América Latina, además de Macedonia y Corea del Norte.

erp