Rusia "no va a expulsar a nadie" en respuesta a las sanciones anunciadas la víspera por Estados Unidas contra Moscú, a quien acusa de injerencia en las elecciones presidenciales, declaró este viernes el presidente ruso Vladimir Putin.

"No expulsaremos a nadie", aseguró Putin, poco después de que el jefe de la diplomacia rusa propusiera expulsar a 35 diplomáticos estadounidenses.

NOTICIA: Rusia ayudó a Donald Trump a ganar las elecciones: CIA

Rusia se reserva sin embargo "el derecho de tomar medidas de represalia" y "restaurará las relaciones ruso-estadounidenses dependiendo de la política del presidente Donald Trump", precisó el mandatario.

Putin denunció asimismo las "nuevas medidas hostiles" de la administración de Barack Obama y las calificó de "provocadoras", y que buscan "desgastar todavía más" las relaciones entre Rusia y Estados Unidos.

"Pero no vamos a caer en una diplomacia irresponsable (...). No vamos a crear problemas a los diplomáticos estadounidenses", añadió.

"Es una pena que la administración del presidente Barack Obama acabe su trabajo de esta manera. Le deseo sin embargo un feliz año, así como a los miembros de su familia", prosiguió el dirigente.

Vladimir Putin también invitó "a todos los niños de los diplomáticos estadounidenses" acreditados en Rusia a la fiesta tradicional organizada en el Kremlin para festejar el Fin de Año y la Navidad ortodoxa, celebrada el 7 de enero.

NOTICIA: Putin hackeó elecciones de EU para vengarse de Clinton

La agencia de noticias RIA citó declaraciones de Putin en las que afirmó que analizará las acciones del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, que llegará en enero a la Casa Blanca, a la hora de decidir los siguientes pasos en las relaciones entre los dos países.

Con anterioridad, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, propuso a Putin la expulsión de 35 diplomáticos estadounidenses y la prohibición de que el personal de la legación use dos instalaciones en Moscú, informó su cartera.

La situación se produjo tras la decisión del presidente Barack Obama de expulsar a 35 diplomáticos rusos sospechosos de espionaje y de imponer sanciones a dos agencias de inteligencia rusas por su supuesta implicación en los ataques cibernéticos contra grupos políticos estadounidenses en la elección presidencial de este año.

Lavrov sostuvo que las acusaciones de que Rusia interfirió en las elecciones en Estados Unidos carecen de fundamento.

Concretamente, la administración estadounidense acusa a Rusia de piratear y difundir correos electrónicos del partido demócrata y del equipo de su candidata presidencial, Hillary Clinton.

NOTICIA: Obama ordena revisar ciberataques en elección de Estados Unidos

Las medidas en respuesta a los supuestos hackeos bautizados como "Grizzly Steppe" por funcionarios estadounidenses, van en contra del Departamento Central de Inteligencia (GRU), servicio secreto militar, y el Servicio Federal de Seguridad (FSB), la ex KGB soviética.

El Kremlin rechaza "categóricamente" estas "acusaciones infundadas" y acusa a Washington de querer "destruir definitivamente" sus relaciones con Moscú. Trump, que no ha cesado de repetir que no cree en las acusaciones de injerencia rusa, se abstuvo de criticar las sanciones anunciadas por Obama.

erp