Moscu.- Un contingente de soldados de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña marchó el domingo en la Plaza Roja de Moscú por primera vez durante el desfile del Día de la Victoria, el feriado laico más importante del país, que incluyó un despliegue impresionante del poder militar de Rusia y un extraordinario énfasis en la cooperación internacional.

En los últimos años, los gobernantes de Rusia habían aprovechado el desfile, con el que conmemoran la derrota de la Alemania nazi, para proferir veladas críticas hacia Occidente, pero el mandatario Dmitry Medvedev adoptó este año una postura distinta.

``Hoy, en este desfile solemne, marchan juntos los soldados de Rusia, los países de la Comunidad de Estados Independientes y la coalición que combatió a Hitler'', expresó el mandatario ruso en un discurso ante más de 11.000 soldados en la enorme Plaza Roja.

``Solamente juntos podemos contrarrestar las amenazas de la actualidad. Sólo como buenos vecinos podemos resolver los problemas de la seguridad global a fin de que los ideales de justicia y el bien triunfen en todo el mundo, para que las futuras generaciones tengan libertad y felicidad''.

Los gobernantes extranjeros que asistieron al acto incluyeron a la canciller de Alemania, Angela Merkel; el presidente de China, Hu Jintao; el presidente de Israel, Shimon Peres, y el presidente interino de Polonia, Bronislaw Komorowski, cuyo predecesor pereció en mayo con numerosos integrantes de la elite política y militar de su país en un accidente de aviación en el oeste de Rusia.

El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, y el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, cancelaron su asistencia al acto para estar pendientes de los acontecimientos ante la crisis financiera en Europa.

El Día de la Victoria en Rusia tuvo una intensidad especial este año que incluyó preparativos especiales por el feriado y ensayos del desfile a los que se dio una amplia cobertura noticiosa en la última semana.

El realce de la efémeride supone al parecer un reconocimiento tácito de que los últimos veteranos de la Segunda Guerra Mundial se encuentran en los últimos años de sus vidas.

apr