El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Antony Blinken, estimó el jueves que los ataques de Rusia contra civiles en Ucrania constituyen "crímenes de guerra", y acusó a Moscú de no hacer "esfuerzos significativos" en el frente diplomático.

"Apuntar intencionalmente contra civiles es un crimen de guerra. Después de toda la destrucción de las últimas semanas, me resulta difícil concluir que los rusos están haciendo lo contrario", dijo Blinken durante una conferencia de prensa, en la que aclaró que el proceso legal para una acusación formal aún estaba en curso.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, calificó el miércoles al mandatario ruso Vladimir Putin de "criminal de guerra", una acusación que Moscú consideró "inaceptable e imperdonable".

"Ayer, el presidente Biden dijo que, en su opinión, se habían cometido crímenes de guerra en Ucrania. Personalmente, estoy de acuerdo", dijo Blinken a los periodistas.

"Nuestros expertos están documentando y revisando posibles crímenes de guerra cometidos en Ucrania", agregó, y prometió compartir el fruto de este trabajo con investigaciones internacionales destinadas a encontrar "responsables".

Preguntado por las conversaciones entre Rusia y Ucrania, que continúan en paralelo al conflicto, el secretario de Estado no ocultó su escepticismo.

"Por un lado, felicitamos a Ucrania por estar en la mesa de negociaciones a pesar de estar bajo bombardeos cada minuto del día", dijo Blinken. "Al mismo tiempo, no he visto ningún esfuerzo significativo por parte de Rusia para poner fin a través de la diplomacia a esta guerra que está librando", dijo.

Después de una reunión en Roma entre altos funcionarios estadounidenses y chinos, y en vísperas de una llamada telefónica entre el presidente Biden y su homólogo chino Xi Jinping, Blinken alzó significativamente el tono con respecto a Pekín.

"Nos preocupa que estén planeando ayudar directamente a Rusia con equipo militar que se usaría en Ucrania. El presidente Biden hablará con el presidente Xi mañana y dejará en claro que China asumirá la responsabilidad de cualquier acción para apoyar la agresión de Rusia", señaló.

"Y no dudaremos en imponerle costos", dijo.

Reiteró que China tiene la "responsabilidad de usar su influencia con el presidente Putin y defender las reglas y principios internacionales que dice defender".

"Pero por el contrario, parece que China va en la dirección opuesta al negarse a condenar esta agresión, mientras insiste en presentarse como un árbitro neutral", se lamentó Blinken.

kg