El martes pasado, el presidente de Estados Unidos tomó la decisión de sacar a su país del Acuerdo Nuclear.

¿La decisión de Trump supone una derrota para la Unión Europea?

Responde Pol Morillas, Subdirector de Investigación e investigador sénior

Macron ha cosechado una derrota en la escena internacional al jugarse parte de su capital político en su intento de convencer a Trump durante su visita a la Casa Blanca.

La UE tiene dos opciones: adaptarse a los dictados de Estados Unidos en política exterior, a sabiendas de que el fin del acuerdo nuclear revierte en un riesgo añadido para su estabilidad y la de su vecindario, o marcar perfil propio ante su aliado tradicional.

El interés de la Unión Europea pasa porque Teherán renuncie de forma definitiva a dotarse de armas nucleares, mientras los valores de la diplomacia internacional y el multilateralismo siguen vigentes.

¿Es una victoria para Israel y Arabia Saudí?

Responde Eduard Soler, investigador sénior y coordinador científico del proyecto MENARA

No es tanto una victoria de Israel como del propio Netanyahu. El primer ministro israelí hizo todo lo posible para que el acuerdo no se firmara en el 2015 y, tras la elección de Trump, se marcó como objetivo la retirada norteamericana del pacto. Es sabido que en este tema Netanyahu mantiene una posición mucho más agresiva que la de buena parte del aparato de seguridad israelí. Los líderes de Arabia Saudí y de Emiratos Árabes Unidos coinciden con Netanyahu en la necesidad de parar los pies a Irán y en que los términos del actual acuerdo son contrarios a sus intereses.

Consideran que las implicaciones de levantar las sanciones sobre Irán son tanto o más importantes que el programa nuclear. El principal temor de Israel y de las capitales del Golfo es que Irán pueda alimentar una política exterior expansiva.

¿Es este escenario una nueva oportunidad para Rusia?

Responde Nicolás de Pedro, investigador principal

A río revuelto, ganancia de pescadores. A corto plazo se plantean tres grandes oportunidades para Moscú: en primer lugar, la probable subida de los precios del petróleo aliviará la presión sobre la menguada economía rusa. En segundo lugar, el Kremlin puede consolidar su papel en Oriente Medio, reforzando su ascendiente sobre Irán y la percepción por parte de otros actores regionales de que Rusia es un socio fiable, previsible y, a diferencia de EU, proveedor de estabilidad. En tercer lugar, el firme respaldo de la UE al acuerdo nuclear y el previsible deterioro del vínculo transatlántico ofrecen la oportunidad más atractiva desde el punto de vista estratégico.

¿Queda el presidente iraní Rohani debilitado frente a los sectores más duros del régimen?

Responde Irene Martínez Fernández, investigadora

Los sectores más duros y conservadores del régimen ya están presionando para que Irán se retire también del acuerdo. Una escalada de la tensión y una vuelta al aislacionismo podría darles importantes réditos políticos frente a un debilitado Rohani —un reformista moderado dentro del panorama político iraní— que había fiado buena parte de su capital político a los beneficios que el acuerdo pudiera propiciar a la maltrecha economía iraní.

¿Qué consecuencias tendrán las nuevas sanciones a Irán en el sector energético?

Responde Eckart Woertz, investigador sénior

Algunas exportaciones petroleras iraníes serán desviadas a contrapartes más tolerantes al riesgo antes que desaparecer por completo. Las estimaciones sobre las posibles exportaciones perdidas varían de 200,000 barriles por día a más de 1 millón. En cualquier caso, Arabia Saudí ya ha dicho que está lista para compensar cualquier déficit con sus 2 millones de barriles diarios de capacidad. La pérdida de Irán podría ser la ganancia de Arabia Saudí.