Washington. Dos influyentes senadores de sendos partidos de Estados Unidos condenaron el día de ayer 10 de mayo, las reformas electorales aprobadas por el oficialismo en Nicaragua, y pidieron garantías para comicios libres en noviembre, cuando el presidente Daniel Ortega podría buscar un cuarto mandato sucesivo.

El demócrata Bob Menéndez, que encabeza el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y el republicano Marco Rubio, el miembro de más alto rango del Subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara Alta, cuestionaron los cambios aprobados la semana pasada, sumándose al rechazo del gobierno de Joe Biden, la OEA y la Unión Europea.

El 4 de mayo, el Legislativo de Nicaragua dominado por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) aprobó modificaciones y adiciones a la Ley Electoral que prohíben la postulación de opositores, así como el financimiento de los partidos desde el exterior y la participación de observadores internacionales.

"Las recientes reformas electorales por parte de Daniel Ortega y su régimen son otra maniobra manipuladora que ponen en riesgo la posibilidad de elecciones verdaderamente democráticas en Nicaragua", indicaron ambos senadores en un comunicado.

El mismo 4 de mayo, el Congreso nombró además un Consejo Supremo Electoral (CSE) afín a Ortega, un exguerrillero de 75 años que gobernó durante la revolución sandinista de los años 1980.