Denver.- El republicano Mitt Romney buscaba el martes mejorar su posición antes de un importante debate presidencial, moderando su postura sobre la inmigración, mientras su campaña aprovechó la "impresionante admisión" de los demócratas de que fracasaron sus esfuerzos por mejorar la economía.

Como aparece en segundo lugar en muchos sondeos, Romney necesita conseguir una rotunda victoria en el debate del miércoles en Denver, cuando se enfrente al presidente Barack Obama sobre temas nacionales como la economía, la inmigración y la salud.

La campaña de Romney se lanzó sobre el vicepresidente Joe Biden tras comentarios que según los republicanos son un reconocimiento de que las políticas de Obama han sido malas para la economía.

Acusando a Romney de planificar subir los impuestos, Biden dijo a una multitud en Charlotte, Carolina del Norte:

"Esto es realmente serio. ¿Cómo pueden justificar (...) elevar los impuestos sobre una clase media que ha estado enterrada los últimos cuatro años?", declaró Biden.

La campaña de Obama dijo que Biden, conocido por cometer errores y hablar cuando no le corresponde, se refería a los problemas económicos provocados por las políticas del ex presidente George W. Bush. Pero la campaña de Romney sacó el máximo provecho a sus dichos.

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"El vicepresidente Biden, hoy, dijo que la clase media, durante los últimos cuatro años, ha estado 'enterrada'. Nosotros estamos de acuerdo", dijo el compañero de fórmula de Romney, Paul Ryan, en un mitin en Iowa.

Los comentarios de Biden dieron esperanzas a los republicanos antes del debate del miércoles en Denver, el primero de los tres enfrentamientos que podrían definir la elección del 6 de noviembre.

En su más reciente esfuerzo por mostrar un lado más amable después de la dañina filtración de un video el mes pasado, Romney moderó su política de inmigración.

El republicano dijo al diario Denver Post que no revocaría una orden que emitió Obama en junio que permite que cientos de miles de inmigrantes ilegales que llegaron a Estados Unidos como niños permanezcan en el país.

El ex gobernador de Massachusetts está luchando por sumar puntos entre los votantes independientes en materias como la inmigración, después de que sugirió en las primarias republicanas que unos 12 millones de trabajadores indocumentados deberían "autodeportarse" de Estados Unidos.

"Para la gente que ha recibido la visa especial que el presidente puso en vigor, que es una visa de dos años, esa visa seguirá siendo válida. No voy a quitarles algo que ellos han adquirido", dijo Romney.

Anteriormente, Romney no había dicho si revertiría la orden de Obama, en su lugar prometió realizar una reforma a la inmigración propia que haría que ese tipo de acciones sean innecesarias.

Su postura más moderada frente a la inmigración parece apuntar a cortejar el voto hispano, que probablemente será decisivo en el estado de Colorado. A nivel nacional, Obama aventaja a Romney entre los votantes hispanos por hasta 40 puntos porcentuales.

El cambio es parte de un esfuerzo de la campaña de Romney por presentar una cara más empática a los votantes, después de que el ex empresario fue visto en un video filmado en secreto criticando al 47 por ciento del electorado por su dependencia de la ayuda federal.

Un sondeo Reuters/Ipsos mostró el martes que la ventaja de Obama sobre el republicano se redujo a 5 puntos, en 46% frente a 41%. Obama tenía siete puntos de ventaja la semana pasada y cinco puntos el lunes en el sondeo en internet.

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