Madrid. “No hay caso”, proclama el Gobierno del presidente español Pedro Sánchez para intentar dar por zanjada la crisis surgida a raíz del encuentro del ministro de Transportes, José Luis Ábalos, con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas durante la madrugada del lunes.

Delcy Rodríguez ha recibido sanciones por parte de la Unión Europea y no tiene permitido ingresar o volar sobre los 28 miembros comunitarios, sin embargo, España sí se lo permitió.

No fue casualidad que la visita de Rodríguez a España ocurriera unas horas antes de que Juan Guaidó sostuviera un evento en la Puerta del Sol.

El gobierno de Sánchez se ha enredado y no ha logrado salir de un laberinto lleno de mentiras.

Fuentes del Ministerio de Exteriores confirmaron que la Embajada del país latinoamericano comunicó al Departamento de Protocolo del departamento que dirige Arancha González Laya de que Rodríguez iba a bordo del avión sobre las 20:00 del domingo, unas cuatro horas antes de su llegada a la terminal ejecutiva de Barajas.

Algunos medios venezolanos han sostenido en los últimos días que la vicepresidenta de Venezuela realmente pretendía entrevistarse con Pablo Iglesias, publicó el diario digital El Confidencial.

Sin embargo, fuentes del Gobierno señalaron que no tienen ningún conocimiento de que eso sea así.

Por lo pronto, Rodríguez sí ingreso a territorio aéreo español, situación prohibida por la Unión Europea.