Washington.- La diplomacia estadounidense subrayó las dificultades políticas asociadas al descubrimiento de fabulosos recursos mineros en Afganistán, pidiendo desde ya que su futura extracción pueda ser aprovechada equitativamente por la población del país.

Transformar esta fortuna natural en ingresos " llevará años, y la extracción minera enfrenta numerosos desafíos, aunque no insuperables", comentó Philip Crowley, el portavoz del Departamento de Estado.

Afganistán, uno de los países más pobres del mundo, en estado de conflicto desde hace tres décadas, dispone de reservas gigantescas de minerales, según un informe de geólogos estadounidenses.

La localización poco accesible de las minas, la guerra, la debilidad de las estructuras y la ausencia de capitales se imponen entre este potencial - evaluado en 1 billón de dólares- y su explotación, insistió Crowley.

Uno de los principales desafíos, afirmó, será de establecer " un plan eficaz que permita que los ingresos generados beneficien a todos los ciudadanos afganos".

"Será esencial mejorar la gobernanza para que los recursos no sean sólo para el beneficio de algunos", agregó.

"Somos muy conscientes del hecho de que, en el mundo, muchos países gozan de recursos naturales que pueden transformarse en una fuente de conflicto y corrupción", dijo el portavoz.

Estados Unidos lidera desde 2001 una coalición internacional en Afganistán con el objetivo de impedir el retorno al poder en Kabul de los talibanes, asociados a la red fundamentalista Al Qaida, de Osama bin Laden.

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