Los familiares del primer ministro chino, Wen Jiabao, tienen el control de activos con valor de al menos 2,700 millones de dólares , de acuerdo con una explosiva historia del New York Times. La información golpea algunos de los temas más sensibles en la China de hoy, así como en un momento especialmente importante en la transición política del país.

El Partido Comunista de China ha tenido problemas desde el año pasado para contener el aumento de las preocupaciones públicas acerca de la corrupción oficial. Aunque la mayoría de estas historias involucran a funcionarios de bajo nivel, Pekín buscó durante gran parte del 2012 hacer un ejemplo de Bo Xilai, una notoria estrella en ascenso en el partido a nivel nacional, quien ahora está encarcelado por cargos de corrupción y relacionados con la presunta participación de su esposa en el asesinato de un ciudadano británico.

Es probable que el hacer un ejemplo de Bo haya tenido la intención de cultivar la imagen pública del Partido Comunista como un cuerpo generalmente benévolo y autorregulador, en el que la corrupción es la excepción y no la norma, ahora que un número de ciudadanos cada vez más elevado parece sospechar. La desaceleración de la economía, que ha paralizado los esfuerzos de muchas familias chinas para ascender a la clase media, exacerba el resentimiento en contra de los funcionarios públicos, los cuales parecen mejorar su situación económica cada vez más.

Dentro de la vibrante y creciente red social de China, los internautas a menudo circulan historias de corrupción que no aparecen en los regularmente censurados medios tradicionales. A veces, estas historias han crecido tanto que los censores no logran detenerlas, en algunos casos llevan a los funcionarios a renunciar o, incluso, a la cárcel.

La imagen de Wen se basa, en parte, a su origen humilde, un hombre aparentemente opuesto al llamativo Bo. El que Wen haya supuestamente acumulado en secreto una riqueza de tal proporción para su familia parece que dañaría no sólo su reputación si la historia se difunde en China, sino la del Partido Comunista.

En junio, Bloomberg informó que el vicepresidente Xi Jinping, quien está a punto de asumir el cargo de Presidente a finales de este año, había recaudado 376 millones de dólares para su familia. Los censores del gobierno, al parecer asustados, tomaron la inusual decisión de no sólo censurar la historia, sino cerrar por completo el acceso a la página Bloomberg.