Islamabad. El ejercito paquistaní informó que una familia norteamericana, raptada en Afganistán desde el 2012, fue liberada en Pakistán durante una operación que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de “momento positivo” en la relación entre ambos países.

Pakistán, en tanto, mostró el éxito de la operación como una prueba de la fortaleza de la alianza.

Se creía que la estadounidense Caitlan Coleman, el canadiense Joshua Boyle y sus hijos nacidos en cautiverio estaban en manos de la red Haqqani, aliada de los talibanes, respecto a la cual EU ha acusado a Pakistán por mucho tiempo de no hacer lo suficiente para combatirla.

Coleman y Boyle fueron raptados mientras viajaban como mochileros en Afganistán en el 2012. Coleman estaba embarazada en esos momentos y un video divulgado por los talibanes en diciembre mostró a sus dos hijos nacidos en cautiverio, hasta ahora se dio a conocer la existencia de un tercer hijo.

El rescate se origina en momentos en los que Pakistán y EU, incómodos aliados en el combate de los talibanes y otros extremistas islámicos en la región, pasan por uno de sus momentos más bajos en sus relaciones.

“Agradezco al gobierno paquistaní. Trabajaron muy duro y creo que empiezan a respetar de nuevo a Estados Unidos. Es muy importante”, declaró Trump ante la prensa.

Futura visita

Dentro de poco tiempo, el secretario de Estado, Rex Tillerson, y el secretario de Defensa, James Mattis, visitarán Pakistán, con el fin de recordarle a Islamabad que su apoyo a los grupos yihadistas debe cesar, según altos responsables estadounidenses.

La relación entre Estados Unidos y Pakistán es particularmente tensa desde el 2011, cuando el expresidente Barack Obama aprobó la operación que condujo a la muerte de Osama Bin Laden en Abbottabad, una plaza fuerte del norte del país.