Los republicanos mantendrán el control de la cámara de representantes mientras sigue la pugna por el Senado y la presidencia de Estados Unidos, anunciaron las televisiones estadounidenses en la jornada electoral de este martes.

Se esperaba que los republicanos mantuvieran la mayoría en la cámara baja que consiguieron en las elecciones de 2010.

En cambio, los candidatos republicanos al Senado sufrieron un revés en dos estados del noreste, Maine y Connecticut, que hacían presagiar el fracaso de su aspiración de arrebatar la cámara alta a los demócratas.

En tanto la mayoría demócrata en la cámara alta luchaba el martes con los republicanos por el control de ésta después de una encarnizada campaña marcada por 1,000 millones de dólares de dinero externo en gasto en contiendas reñidas de Virginia a Montana.

El ex gobernador Angus King ganó el martes en Maine la contienda por un escaño en el Senado, compitiendo como candidato independiente. King tomará el escaño dejado por la senadora republicana Olympia Snowe, quien se jubiló. Otro independiente, el senador de Vermont Bernie Sanders, fue reelegido para un segundo período.

Senado EU

Cuatro senadores demócratas también ganaron la reelección: Bill Nelson en Florida, Sheldon Whitehouse en Rhode Island, Ben Cardin en Maryland y Tom Carper en Delaware. El senador republicano Bob Corker fue reelegido en Tenesse.

King no ha dicho con el consejo político de qué partido se unirá, pero grupos republicanos gastaron millones de dólares para oponerse a su candidatura.

Los demócratas controlan actualmente el Senado con 53 escaños, incluidos los dos independientes que hacen consejo político con ellos: Sanders y Joe Lieberman, quien se jubilará pronto. Los republicanos tienen 47 escaños y la pérdida en Massachusetts dificultaría más su búsqueda de la mayoría.

Los republicanos necesitan cuatro escaños, tres si Mitt Romney gana la presidencia.

El senador republicano Scott Brown, quien asombró a los demócratas en enero de 2010 al capturar el escaño del senador Edward M. Kennedy por Massachusetts, era el adversario con pocas posibilidades de vencer a la candidata demócrata Elizabeth Warren en una de las contiendas más costosas del país. Los dos candidatos acordaron no recibir dinero externo de Comités de Acción Política y otros grupos independientes y luego gastaron entre ambos 68 millones de dólares en sus campañas.

Una de las contiendas más seguidas era la de Indiana, donde el tesorero estatal Richard Mourdock, con respaldo del Tea Party, tenía una ventaja temprana sobre el legislador demócrata Joe Donnelly.

Con 4% de los votos reportados, Mourdock tenía 47,2% y Donnelly 46,5%. El candidato libertario Andrew Horning, un potencial factor, les estaba arrebatando 6% del sufragio.

Mourdock era considerado favorito después de eliminar en mayo al senador Richard Lugar con seis períodos en el cargo en las elecciones primarias del Partido Republicano.