Los republicanos afirman que se verán obligados a retirarse en el tema de los impuestos si el presidente Obama gana un segundo mandato en noviembre, con lo que se despeja el mayor obstáculo para lograr un acuerdo con los demócratas para desactivar una bomba presupuestaria a fin de año, que amenaza con sacudir a la economía de Estados Unidos.

Éste es un referéndum sobre los impuestos , expuso el representante republicano Tom Cole, un miembro de alto rango del Comité de Presupuesto de la Cámara. Si el Presidente gana la reelección, los impuestos van a incrementarse para los hogares más ricos del país y no hay mucho que podamos hacer al respecto .

Con el día de las elecciones a un poco más de seis semanas de distancia y el Presidente manteniendo una ligera ventaja en las encuestas nacionales, los republicanos aseguran que no consideran que la victoria de Obama sea el resultado más probable. Pero ya empiezan a planificar para esa posibilidad.

Si Romney gana la Casa Blanca, los republicanos afirman que su estrategia es clara: ellos pugnarán por mantener las actuales tasas de impuestos hasta el 2013.

Pero si gana Obama, el Partido Republicano no tendría influencia alguna -política o de procedimiento- para obligarlo a abandonar su promesa de aumentar los impuestos a los más ricos.