Los republicanos mantendrían el control de ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos cuando éste se reúna el 3 de enero, debido a que los votantes frustraron las esperanzas de los demócratas de imponerse en el Senado y le dieron un triunfo al actual partido opositor en la Cámara de Representantes.

Aún hay algunas carreras senatoriales que aún no se definen, pero las proyecciones de las grandes organizaciones de medios indican que los demócratas ya no tienen posibilidades de capturar el control del Senado, de 100 miembros.

Hasta el momento, los demócratas sólo arrebataron un escaño a los republicanos, en Illinois, donde la representante Tammy Duckworth derrotó al senador Mark Kirk. Los demócratas necesitaban ganar cinco puestos para lograr el control de la Cámara alta.

Los republicanos basaron su campaña en una agenda que rechazó una reforma profunda al sistema de inmigración y se opuso al programa nacional de salud conocido como "Obamacare", a mayores controles a la posesión de armas y a las regulaciones financieras.

El Congreso funcionará bajo una presidencia republicana. Donald Trump ganó la carrera a la Casa Blanca frente a la demócrata Hillary Clinton con sorprendentes victorias en estados clave como Florida y Ohio.

En el Senado, el líder de mayoría Mitch McConnell, un republicano de Kentucky, mantendría su puesto al menos por los próximos dos años.

En la Cámara de Representantes, el presidente Paul Ryan, un republicano de Wisconsin, podría enfrentar en enero un partido dividido y una dura batalla por su reelección al principal cargo de la Cámara baja de Estados Unidos.

erp