Estados Unidos vaticina un cuadro de mayor represión gubernamental en Venezuela durante el 2017 para contener el creciente descontento popular, a medida que la crisis económica se profundiza en el país.

El gobierno impopular de Venezuela optará por métodos cada vez más represivos para contener a los opositores políticos y el descontento en las calles , expuso el director de Inteligencia Nacional, Dan Coats.

Ante la Comisión de Inteligencia del Senado, Coats presentó a su consideración las potenciales amenazas mundiales a la seguridad de Estados Unidos.

Dentro del continente americano señaló la situación de Venezuela, como la dificultad de sus ciudadanos para obtener comida y medicamentos, una inflación de tres dígitos alimentan una ola de protestas callejeras, con manifestantes pidiendo elecciones generales para acabar con el gobierno del presidente Nicolás Maduro, estos problemas probablemente continuarán azuzando las tensiones a lo largo de este año.

Mientras tanto, el almirante Michael Rogers, director de la agencia de vigilancia informática NSA, expresó preocupación por la posibilidad de que un gran caudal de armas en el país sudamericano caiga en manos de agrupaciones civiles que apoyan a Maduro.

Por su parte el gobierno venezolano culpó a la Casa Blanca de financiar y dar apoyo logístico a grupos violentos de oposición durante las manifestaciones.

Las marchas no cesan

La Mesa de la Unidad Demorática prepara otra marcha la cual estará encabezada por abuelos con el objetivo de llegar a la Defensoría del Pueblo.