El ministro de Relaciones Exteriores británico, Boris Johnson, dimitió y se unió a David Davis, ministro del Brexit, por sus discrepancias con Theresa May sobre la salida de la Unión Europea (UE), dejando a la primera ministra en una posición frágil.

“No estábamos de acuerdo en la manera de materializar el resultado del referéndum” sobre la UE, dijo May en el Parlamento, tres días después de que la primera ministra ordenara a sus ministros cerrar filas en torno a su plan de mantener estrechas relaciones comerciales con la UE tras la salida del bloque.

En su carta de renuncia, Boris Johnson estimó que el Reino Unido se dirige “verdaderamente hacia el estatuto de colonia” de la UE y estimó que el sueño del Brexit “está muriendo”.

El ministro de Sanidad, Jeremy Hunt, sustituirá a Johnson al frente de la cartera de Relaciones Exteriores, anunció este lunes por la noche la oficina de May.

Hunt, de 51 años, había apoyado el mantenimiento del Reino Unido en la UE en el 2016, antes de cambiar de opinión y unirse al bando de los pro-Brexit, debido a la actitud “arrogante” de Bruselas durante las negociaciones, según una entrevista para LBC Radio en el 2017.

Este exempresario, que habla japonés y está casado con una china, tiene fama de no encogerse ante los desafíos, tras haber presidido durante seis años el servicio público de salud, afectado por una crisis profunda.

El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, dijo que la unidad del gobierno fue una “ilusión” que “duró 48 horas”, y estimó que May no está capacitada para alcanzar un acuerdo con Bruselas “cuando ni siquiera puede alcanzar un acuerdo con su propio gobierno”.

Los euroescépticos más duros como Johnson y Davis pretendían en cambio cortar por lo sano con los socios europeos —y sobre todo en sus regulaciones y con la justicia europea—, y dedicarse a tejer acuerdos de libre comercio con países como Estados Unidos o Australia.

A nueve meses de la fecha límite para que Gran Bretaña se separe del bloque, el 29 de marzo del 2019, queda por definir, ni más ni menos, el tipo de divorcio entre Londres y Bruselas.