El presidente Barack Obama anunció este miércoles que Estados Unidos pondrá fin a su "posición desactualizada" hacia Cuba y comenzará a normalizar relaciones.

En un discurso a la nación, Obama anunció que los dos países han acordado reanudar las relaciones diplomáticas e iniciar vínculos económicos y de viajes.

"Estados Unidos va a restablecer una embajada en La Habana y altos funcionarios visitarán Cuba", lo que pone fin a una ruptura de relaciones que data de hace más de medio siglo.

Se trata del cambio más significativo en la política estadounidense hacia Cuba en más de 50 años, dijo el mandatario.

De acuerdo con Obama, "en el cambio más importante de nuestra política en más de 50 años, pondremos punto final a un abordaje obsoleto que por décadas fracasó en defender nuestros intereses, y comenzaremos a normalizar las relaciones entre los dos países".

"Somos todos americanos", dijo Obama en español durante su discurso.

En una nota oficial, Kerry informó que la subsecretaria para el Hemisferio Occidental (América Latina y el Caribe), Roberta Jacobson, viajará en enero a Cuba para iniciar las discusiones. "Espero ser el primer Secretario de Estado en visitar Cuba en más de 60 años", manifestó.

Obama realizó el anuncio en medio de una serie de medidas para generar confianza entre los dos viejos enemigos, que incluyen la excarcelación del estadounidense Alan Gross enCuba y de tres cubanos en Miami. Gross arribó a la base aérea Andrews en las afueras de Washington.

Alan Gross

El presidente Barack Obama y su colega cubano Raúl Castro hablaron a sus países alrededor del mediodía. Los dos mandatarios hablaron por teléfono durante 45 minutos el martes 16 de diciembre, en la primera discusión al más alto nivel entre los dos países desde 1961.

Los anuncios del miércoles son la culminación de más de un año de conversaciones secretas entre funcionarios estadounidenses y cubanos en el Vaticano. Fuentes en Estados Unidos dijeron que el papa Francisco participó personalmente en el proceso y envió cartas por separado a Obama y Castro a mediados de año en las cuales los exhortó a reanudar las relaciones.

El senador republicano Marco Rubio, de Florida, dijo que los dos países avanzaban hacia la normalización de los lazos bancarios y comerciales. Añadió que Washington estaba dispuesto a abrir una embajada en La Habana en los próximos meses.

"Esto no ayudará en absoluto a promover los derechos humanos y la democracia en Cuba", dijo Rubio a la AP. "Pero sí ayuda potencialmente a darle al régimen de Castro el impulso económico para ser una presencia permanente en Cuba durante varias futuras generaciones".

Funcionarios estadounidenses dijeron que Cuba está dando pasos adicionales como parte del acuerdo para abordar temas de derechos humanos, como la liberación de 53 presos políticos.

Gross, de 65 años, regresó en un avión del gobierno estadounidense el miércoles por la mañana tras ser dejado en libertad por razones humanitarias a pedido del gobierno de Obama. Como parte de las negociaciones secretas para obtener su libertad, Estados Unidos excarceló a tres cubanos presos en Miami por espionaje.

Como parte de la reanudación de relaciones, Washington abrirá próximamente una embajada en La Habana e intercambiará visitas de altos funcionarios. Además se flexibilizarán las restricciones sobre los viajes tanto familiares como de asuntos de gobierno y actividades educativas, aunque los viajes turísticos seguirán prohibidos.

Estados Unidos aumentará la suma que los estadounidenses pueden enviar a cubanos, de 500 a 2,000 dólares por trimestre. El secretario de Estado, John Kerry, revisará la designación de Cuba como estado patrocinador del terrorismo.

El gobierno de Obama consideraba la prisión de Gross un obstáculo para mejorar las relaciones con Cuba.

Junto con Gross, Cuba excarceló a otro "agente" de inteligencia no estadounidense, dijo una fuente en Washington. Esta y todas las fuentes hablaron bajo la condición de anonimato porque no estaban autorizados a identificarse antes del discurso presidencial.

Bonnie Rubinstein, hermana de Gross, se enteró de la noticia por un primo, que la vio en televisión.

"Estábamos gritando y saltando", dijo en una breve entrevista telefónica desde su casa en Texas Gross fue arrestado en diciembre de 2009 cuando trataba de instalar acceso a internet como subcontratista de la Agencia de Estados Unidos para la Ayuda Internacional (USAID), que promueve la democracia en el país comunista. Era su quinto viaje a Cuba para trabajar con la comunidad judía en la instalación de un acceso al internet que no pasara por la censura local.

Cuba considera que los programas de la USAID son intentos de socavar su gobierno y Gross fue sometido a juicio y condenado a 15 años de prisión.

Los tres cubanos liberados en el intercambio forman parte de los llamados Cinco, integrantes de la "Red Avispa", enviada por el entonces presidente Fidel Castro a espiar en el sur de Florida. Los hombres, considerados héroes en Cuba, fueron condenados en 2001 en Miami por asociación ilícita, no registrarse como agentes extranjeros y otros delitos.

Dos de los Cinco quedaron en libertad al cumplir sus condenas.

Cubanos liberados por EU

Semanas atrás, al cumplirse el quinto aniversario de la detención de Gross, Obama insinuó que su libertad podría conducir a un deshielo en las relaciones con la isla.

"La liberación humanitaria de Alan por el gobierno cubano eliminaría un obstáculo a las relaciones más constructivas entre Estados Unidos y Cuba", dijo Obama en un comunicado.

EU analizará el bloqueo

En su histórico discurso, Obama admitió que el embargo "que ha sido impuesto durante décadas está ahora codificado en la legislación" estadounidense. Pero expresó su confianza de "poder comprometer al Congreso a un debate honesto y serio sobre el levantamiento del embargo".

De acuerdo con el líder estadounidense, no sirve a los intereses de Estados Unidos ni de los cubanos "empujar a Cuba hacia el colapso. Incluso si eso funcionara, algo que no hizo en 50 años, hemos aprendido que los países tienen más oportunidades de transformación si su gente no es sometida al caos".

Obama dijo que para los dos países "un futuro de más paz, seguridad y desarrollo democrático es posible si trabajamos juntos" para "proteger los sueños de nuestros ciudadanos".

La Casa Blanca decidió por estos cambios "porque es lo correcto".

El mandatario estadounidense también ofreció detalles de la llamada telefónica que mantuvo el martes con el líder cubano Raúl Castro, un contacto sin precedentes en más de medio siglo.

En esa conversación, dijo Obama, "dejé clara mi convicción de que la sociedad cubana y sus ciudadanos sufren restricciones", pero eso no impidió que los dos dirigentes acuerden pasar la página y normalizar las relaciones bilaterales.

Estados Unidos

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