Ante el caso del envenenamiento del ex espía Serguéi Skripal y su hija en Salisbury, Inglaterra,  el embajador de Reino Unido en México, Duncan Taylor, aseveró que su país seguirá denunciando fuertemente el uso de armas químicas y llegará hasta las últimas consecuencias contra los protagonistas.

“Fuimos víctimas en el caso de Salisbury y establecimos rápidamente que se trató de un agente químico prohibido por el acuerdo de la convención en contra de armas químicas, suscrito por muchos países”, detalló durante la celebración del cumpleaños de la Reina Isabel II.

El diplomático aseguró que el gobierno británico no tiene nada en contra de Rusia ya que es un país importante en sus relaciones y se busca colaborar con ellos, no obstante, para Inglaterra es sumamente importante que se proteja al mundo basado en reglas.

“Hay eventos que van en contra del Estado de derecho internacional y tenemos que hablar, defender lo que queremos. Vivimos juntos en parte a través de la ONU y acordamos una serie de reglas diciendo varias cosas: una es que no se pueden utilizar las armas químicas, tiene que haber consecuencias para los protagonistas del uso de armas y nosotros vamos a tener una posición muy dura hasta que los responsables vayan a juicio”, puntualizó.

Varios países de Europa, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, México y países de América Latina se han pronunciado en contra del uso de armas químicas y han reiterado su apoyo a Reino Unido.

“Nosotros queremos que no existieran armas químicas en el mundo y ese es el propósito de la convención, hubo un ataque con armas químicas y nosotros estamos convencidos que fue por parte del gobierno sirio contra su propia gente se tiene que hacer algo”, concluyó.

perla.pineda@eleconomista.mx