El presidente francés, François Hollande, instó a los ciudadanos del país a no viajar a zonas donde se arriesgan a ser secuestrados, tras recibir a un ciudadano galo que regresaba tras tres años retenido por la rama norteafricana al-Qaida.

Serge Lazarevic llegó a Francia este miércoles por la mañana, aterrizando en el aeropuerto de Villacoublay, a las afueras de París, tras lo que algunos creen fue un intercambio de prisioneros.

Su liberación reavivó el debate sobre si los gobiernos deben negociar con secuestradores.

Lazarevic repitió su agradecimiento a Hollande y al gobierno "por hacer todo por liberarme", pero ni él ni Hollande detallaron cómo se había producido su liberación.

Hollande expresó su "extraordinaria alegría" por el regreso de Lazarevic, e instó a sus compatriotas a "evitar zonas en peligro".

Lazarevic fue secuestrado de un hotel en el nordeste de Mali en noviembre de 2011.

erp